José Genaro Pérez: el barbero más antiguo de Barquisimeto cuenta su historia

En plenas
funciones en compañía 
de los hijos de Antonio Alejos

Con más de 60 años en el oficio y 89 de existencia, este
singular personaje ha peluqueado a más de 150 mil personas aproximadamente,
entre los que destacan, periodistas, religiosos, militares, políticos, hombres
de letras, entre muchos otros

Se inicio en el oficio de manera empírica, “trasquilando
a cuanto melenudo” se le atravesaba. Su tarifa inaugural fue de un bolívar por
corte, en 1948. Cinco años después subió el precio a dos bolívares los adultos
conservando el precio inicial para los niños  
Atesora clientes de más de 50 años con quienes
tiene un lazo indisoluble de amistad. Su lúcida memoria es testigo del tiempo y
su espíritu jocoso su mayor riqueza
  
No hay quién pase frente a la barbería de Genaro Pérez
que no le procure un saludo cordial. Niños, jóvenes y adultos -y hasta hermosas
damas- le saludan con cariño y reverencia.
Es el barbero más antiguo de Barquisimeto. Se inició
en el oficio -de manera empírica- por allá en el año 43, en pleno servicio
militar, donde un día, en medio de un sopor insomne propio de las tierras
zulianas, un grupo de compañeros le pidieron a Genaro los afeitara.
El cabo Segundo
José Genaro Pérez, 
posa con su uniforme del Ejército 
de Los Estados Unidos de
Venezuela en 1944 
Pero la profesión propiamente dicha la comenzó a
ejercer en la sastrería de Virgilio Valera, cuyo negocio quedaba en la calle
Agüero entre Ayacucho y Libertador. Allí, en los ratos libres, -pues trabajaba
como ayudante de sastre-, “me la pasaba pelando a los muchachos de la cuadra”.
Así comenzó la carrera que desempeñaría por más de
medio siglo y se extendería hasta nuestros días, el cual le ha traído inmensas
satisfacciones, gratos recuerdos y un caudal de buenos amigos.
En América afeitaron a
bolívar
El 5 de abril de 1948, cuando gobernaba el país el
ilustre escritor don Rómulo Gallegos, Genaro Pérez inauguró una flamante
barbería con el nombre de América, donde la tarifa inicial fue
de un bolívar por cada corte de cabello y a dos lochas los niños.
El reluciente local estuvo situado en la carrera 18
entre calles 30 y 31, con el número  246.
Allí, instaló su primera silla de barbería, la cual le costó tres mil bolívares
de los de antes, “todo un dineral”.
Luego don Genaro se mudó a la calle Aldao (calle 31)
entre Ilustre Americano (carrera 17) y Calle Ayacucho (carrera 18) número
17-80, donde reabrió una nueva y moderna barbería de nombre Chic.
Junto a su hijo,
el sacerdote Jesús Genaro Pérez “Chulalo”
Don Genaro cierra los ojos y se sumerge en los
confines más profundos de su memoria para agregar con un entusiasmo cautivante
que las primeras perfumadoras, -de acero inoxidable- las compró en 1948 por
cinco bolívares, “y las otras dos las compré, cuatro años después, por diez
bolívares”.
El nacimiento del fígaro
Don Genaro Pérez vino al mundo en un “campito”
conocido como Tamboral, perteneciente al entonces  distrito Crespo, el 19 de septiembre de 1919.
Hijo de Roso Rodríguez, natural Duaca, y de María Lourdes Pérez. Es el segundo
de seis hermanos.
Aprendió a leer y a escribir en su terruño natal. Ya
cumplido los once años se vino a Barquisimeto en busca de nuevas oportunidades.
Comenta con fascinación que abordó el Ferrocarril Bolívar con destino a la
capital de Lara. “El viaje costaba tres reales”.
Estudié hasta cuarto grado en la Universidad Popular,
ubicada en la avenida La Ciencias
(luego 5 de Julio, hoy calle 30) con Aldao (calle 31), cuando ingresé al ejército
en 1943 hasta el 45, en el gobierno del general Isaías Medina Angarita, en
plena Segunda Guerra Mundial, rememora con gracia.
Afirma que fue el barbero de la Compañía de
Ametralladoras Antiaéreas, acantonada en San Lorenzo, estado Zulia, “pero no
sabía ni cómo agarrar una tijera, pero rompiendo se aprende”. Como retiro del
servicio militar le dieron 448 bolívares, “toda una fortuna para la época”, ríe
con picardía sin dejar las tijeras a un lado mientras le corta el cabello  a don Augusto Ramos, un cliente de más de
treinta años.
Desde el 52 comparte su vida con Nelly Palencia, con
quien contrajo matrimonio el 6 de septiembre, en la iglesia El Cristo. De la
unión nacieron cinco hijos: Ivett virginia, Luis Guillermo, primer contrabajo
de la Sinfónica
del estado Lara, perteneciente también al grupo Ensamble Nueva Segovia, Yadira,
Lissett Josefina y Jesús Genaro Pérez, “Chulalo”, querido sacerdote
barquisimetano.
Los clientes más asiduos
La silla le costó tres
mil bolívares hace 60 años 

y aún funciona a la perfección
Según don Genaro, afianzándose en su memoria
impecable, comenta que sus clientes infaltables son los hermanos Fermín, Solano
y Amor Serrano, así como el abogado y escritor Hernán Vargas Calles, a quien le
corta el cabello desde niño.
Pero se regocija nombrar a otros clientes como: Ramón
Escobar Salom, parlamentario y ex Fiscal General de la República, Miguel Romero
Antoni, gobernador del estado, los hermanos Yépez Gil: don Mariano, don Domingo
y don Daniel, los Sigala también figuran en su generosa lista.
Asimismo destacan notables periodistas, dueños de
medios e historiadores como: Lino Iribarren Celis, Esteban Rivas Marchena,
columnistas e investigadores de EL IMPULSO, 
Rafael Ángel Segura, dueño de las principales emisoras de radio de la
ciudad, Joaquín Carrera, Iván Brito López, entre otros.
Pero don Genaro no podía cerrar la lista sin añadir
que al único que nunca le cortó el cabello fue al escritor Julio Garmendia,
“porque me dijo un buen día, que él no se entendía con los barberos”.
Barberías del Barquisimeto de
antaño
Relata don Genaro que ya en 1930 existían en la ciudad
varias barberías que mantuvieron sus puertas abiertas por largos años. Afirma
también que las mismas eran centros sociables y culturales, “donde se reunía la
gente para cantar, charlar y contar anécdotas y sucesos de la ciudad”.
Una de las más conocidas era la Petit Trianon, de Miguel Ángel
Silva, conocido barbero y buen cantante. Barbería Modelo, de Gervasio y Pánfilo
Vásquez, ubicada en la carrera 18 entre calles 30 y 31.
Arnoldo Mendoza
acude a la Barbería Chic
desde hace 40 años, 

y comenta que el buen humor de don Genaro es envidiable


Otra fue El Fígaro, de Aníbal Terán, situada en la
calle Comercio (hoy avenida 20) entre 28 y 29. Sobresalieron en el oficio
también: Genaro Machado “El Taparo”, frente al cine Rialto, Celestino López, en
la carrera 17 con calle 27, Marcos Perdomo, en la calle 31 entre carreras 15 y
16, al lado del famoso bar “Cambural” de Benito Poleto, donde se congregaban la
mayoría de los barberos después de bajar la santa maría.
60 años cortando pelos, ¡Na´guará…! Dirá nuestro
Esteban Rivas Marchena. Y adicionamos, ¿Cuánta agua ha corrido bajo ese puente?
Y a los 89 años de edad, vemos día a día al Fígaro más antiguo de
Barquisimeto,
en el arte de rejuvenecer a la gente, en su localcito de
la calle Aldao, donde se detuvo el tiempo en 1948.

EL IMPULSO,compañero inseparable Se declara lector de EL IMPULSO desde el año 48,
cuando costaba 0,25 céntimos, “yo lo compro todos los días para que mis clientes
se culturicen también y por supuesto para estar siempre enterado de lo que
sucede en el mundo, en el país y en la región. EL IMPULSO siempre se ha
caracterizado por ser un vocero muy completo”. Comenta don Genaro con asombrosa lucidez -como si fuera
ayer- que trabajó como pregonero de EL IMPULSO, “pero lo hice por corto tiempo
(unos 2 años), y me dediqué más tarde a limpiar botas, porque consideraba más
decente lustrar zapatos”.
 Luego, y ya pasado los veinte años de edad, acota, comprendí
que era muchísimo más decente vender periódicos que trabajar como limpiabotas,
por una sencilla razón: como pregonero leía todos los días el periódico.

Luis Alberto Perozo Padua



En Twitter @LuisPerozoPadua
Reportaje publicado en Diario EL IMPULSO en enero de 2010


Genaro Pérez por Siempre


30 años menos

(Al excelente amigo don Genaro Pérez,
en su septuagésimo cumpleaños)
Jesús Genaro Pérez
Hay en la tierra un humano
Que es único en esta ERA
Manejando las tijeras
Con la una y la otra mano.
Como fígaro es muy bueno
Y como amigo excelente
Pues deja a todos sus
clientes
Con unos treinta años menos.
Más porque nada es perfecto
Hay en él algo incorrecto
Pues también cobra a los
calvos.
Genaro por favor, no reclames
¡Que el único ha sido Adames,
en escapar sano y salvo!
Esteban Rivas Marchena
Septiembre 19 de 1989
El perro de mi vecino (Merengue de Genaro Pérez, 1968)
“El perro de mi vecino tiene un tufito que causa
horror, los vecinos no lo quieren ni con creolina ni con formol, y el que pasa
por la calle corriendo anda con gran temor, sacando el cuerpo a este perro que
lo persigue sin compasión.
Cuidado mama que el perro me va a morder, no te
preocupes que dientes no tiene ya. Serían las diez de la noche que se formó el
vaivén, porque el ama del perrito quiso atenderlo con gran temor y en vez de
darle comida en su casa, como es deber, lo puso frente al vecino, lo cual aquel
se disgustó.
Cuidado mama que el perro me va a morder, no te
preocupes que dientes no tiene ya”.
60 AÑOS DE DON GENARO
COMO FÍGARO
Días trabajados: 312
x año
Afeitadas x día:   8
promedio
Semanas x año    52
                   312
x 8 = 2.496
Años trabajados 60
años (1948-2008)
                   2.496
x 60 = 149.760
Clientes afeitados en 60 años de servicio: 149.760
Florencio Sequera Jiménez “Fuller”

Abril 5 de 2008 

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