El fatal vuelo 742 de VIASA en 1969

Daniel Navarro Petit
Investigador y escritor
@ElJournaldeDani

El 16 de marzo de 1969, en la ciudad de Maracaibo en el estado Zulia, ocurrió una de las tragedias aéreas más mortíferas en el mundo hasta 1971. En el ya desaparecido Aeropuerto Internacional Grano de Oro, se vio por última vez al avión bimotor de fábrica estadounidense McDonnell Douglas DC-9-32 de placas YV-C-AVD, perteneciente a AVENSA quien lo arrendó a VIASA, la aeronave llevaba solo 10 dias en operación y cubría el vuelo 742 procedente de Maiquetía en el estado Vargas con destino a Miami en los Estados Unidos


De esta catástrofe han pasado 51 años y sigue siendo una herida abierta en la memoria de los marabinos, quienes recuerdan con tristeza aquel domingo cuando el cielo se estremeció con el estruendo fatal del vuelo de VIASA 742. No solo el estado Zulia recuerda con tristeza este fatal suceso, los barquisimetanos perdieron a dos grandes figuras de la sociedad para la época. En Grano de Oro esperaban abordar 22 pasajeros con destino a Miami, el capitán en pilotear el avión de Maiquetía hasta Maracaibo, era Harry Gibson y Emiliano Savelli iba de primer oficial, Savelli contaba con 25 años de experiencia y 28000 horas de vuelo y llevaban desde el despegue en Maiquetía 54 pasajeros a cargo.

A las 11:30 am el avión aterrizó en Grano de Oro, pero hubo un incidente, el aparato rozó unos árboles cercanos a la pista, lo que hace que el avión tenga problemas para aterrizar hasta llegar al terminal. Mientras los 22 pasajeros abordaban, el personal de tierra revisaba el fuselaje para constatar que no hubiera ningún daño, pero todo estaba en perfecto estado. Savelli ordenó al despachador de combustible, cargar los tanques con 28 mil libras de queroseno, esta decisión puso en advertencia a Gibson, quien manifiesta que el avión estaría llegando a su máxima capacidad y esto iba a complicar el despegue puesto a que la pista tenía un poco más de 2 mil metros de longitud, Harry Gibson se niega a volar el avión y es por eso que Savelli se hace cargo del puesto de Capitán y de primer oficial a Rodríguez Díaz.

Una vez realizada la escala, el total de pasajeros era de 74 más los 10 tripulantes. El capitán Savelli realizó una maniobra en la pista que le recortó 400 metros de recorrido, ya habían cometido varios errores. Savelli estaba a la espera de que la torre de control autorizara el despegue, Amelia Lara era la primera mujer operadora de torre de Latinoamérica, Lara autorizó el despegue, pero no sabía en donde se ubicaba el aparato antes de arrancar. 

Finalmente el vuelo 742 arrancó, pero de alguna manera se percataron que el aparato no estaba funcionando bien a la aceleración, era lenta y la pista se estaba acabando y el morro no estaba levantando, no iba a levantarse, su destino era estrellarse y los espectadores veían desde el aeropuerto con preocupación la situación del avión, luego de varios segundos el morro comenzó a levantar lentamente, pero la altura no era suficiente y un poste de alumbrado público se ubicaba justamente en la zona donde el avión intentaba angustiosamente cobrar altura, el avión se había elevado solo 10 metros por lo que el ala izquierda chocó con el poste, rasgando el depósito de combustible de ese lado, provocando un fuerte derrame del líquido inflamable en los lugares donde la aeronave transitaba. Tras el primer impacto con el poste, el avión perdió completamente el balance haciendo que tocara otros postes con tendido eléctrico de alto voltaje, las chispas de los transformadores hizo que el avión se cubriera en llamas, debido a la concentración del combustible inflamable, descontroladamente el avión giraba sobre los barrio Ziruma y La Trinidad. 

El fuerte ruido alertó a los pobladores del sector, quienes veían como el avión estaba completamente en llamas y giraba de manera brusca desprendiendo algunas partes del mismo. Estrepitosamente el avión comenzó a caer cerca de los barrios aledaños a la pista del aeropuerto, el aparato arrasaba con todo a su paso hasta que se desplomó en su totalidad y una fuerte explosión devino, causando grandes daño en el sector, el avión cayó invertido y ya comenzaban a llegar los rescatistas del aeropuerto y un fuerte olor a carne quemada abundó el lugar. El motor izquierdo salió disparado cayendo en la casa del voleibolista Lino Connel, murieron los 84 ocupantes del avión, 71 personas en tierra y unas 100 resultaron heridas, el avión cayó alrededor de las 12:10 pm de ese domingo, las familias se encontraban sentadas a la mesa almorzando. Los cuerpos de los fallecidos quedaron completamente calcinados, la escena era de terror y las víctimas fatales eran 155.  

La mayoría de pasajeros eran de origen estadounidense, en el avión viajaba el caroreño Antonio Herrera Gutiérrez, dueño de los Cardenales de Lara; Carlos Santeliz, pelotero de los Cardenales de Lara; Nestor “Látigo” Chávez, lanzador de los Navegantes del Magallanes, quien iba a probar suerte con los Gigantes de San Francisco. 

 

Sobre las causas del fatal accidente hay muchas teorías, pero todo apunta a que la pista era demasiado corta para ese tipo de aviones, además que existía un sobre peso y hubo mala lectura de los sensores del avión, por lo tanto la configuración de despegue fue mala, aunado a las malas maniobras del piloto hicieron que el vuelo 742 no llegara a su destino. Ese mismo año fue terminando el actual Aeropuerto Internacional de La Chinita, ya el Grano de Oro estaba por salir de operación, varias urbanizaciones habían poblado los linderos del terminal aéreo, lo que lo hacía de alta peligrosidad. 

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