En el corazón de la jungla

Alexander Cambero                  
Periodista, escritor y poeta

El paisaje es estremecedor. En sus raíces yacen cadáveres de historias anónimas. Pueblos olvidados que sepultó un destino feroz, en estas tierras cada uno termina pagando una cuenta que la cobran los desaparecidos. En cualquier resquicio estará la ofrenda del valor de quienes resistieron ante condiciones verdaderamente inhóspitas


Muchas enfermedades barrieron con miles de seres que no conocieron la cura para sus males. El hambre se encargó de buena parte en la pulverización de la semilla, los héroes son esqueléticos seres de mirada sombría y gestos de amabilidad en algunos casos. Son desiertos con la cruz de la muerte sobre sus espaldas. Siglos de penurias que compartieron con batallas fratricidas donde perdieron todos. Sus únicas victorias fueron traer la desgracia para generaciones. Sin embargo, es su tierra llena de la magia de la piel oscura. Existe la belleza increíble de la autenticidad. Esa flor jamás pudo ser arrancada.

EUROPA TRAE SUS PROGRESOS

Los lugareños pensaban que el demonio vestía de locomotora. Aquel latón que marchaba sobre un esqueleto de hierro atemorizaba a los nativos. Desde algunos puntos le lanzaban piedras y palos para impedir que atravesaran sus sagrados santuarios. Costó muchas vidas introducir estos avances. Una obstinada cultura indómita se resistía a entregar sus valores para compaginar con otros.

Por eso bendecían los colmillos de los guepardos, creían que una máquina de hierro no podía vencer a quien tenía sangre y garras para matar. Que aquello era un carapacho impulsado por espíritus extraños y ajenos al desierto rojizo de las serpientes y alacranes. Una dura lucha que atravesaba la garganta de una geografía insometible, que aprendió de lo novedoso. La modernidad trajo bajo el brazo una visión civilizadora que costó historia. Se perdieron centenares de episodios que reguarda con celosa membresía este santuario.

EL SILENCIO

El silencio guarda episodios que el valle calla. Los ríos se deslizan sin molestar al tótem que duerme como un gigantesco espécimen prehistórico. Enigmático es el continente de estos eventos tan extraordinarios. En algún rincón debe estar la llave que descubra su verdad. Tiene episodios que son la esencia de esos territorios, bañados de toda una epopeya. Recoge un sinnúmero de hechos transformados en una simbiosis entre belleza y crueldad sin límites. Poseen grandes lagos con aguas límpidas, como signos de una vida promisoria, que no se corresponde con su alta dosis de incivilidad, que se aprecia cuando se interna en sus verdades. Las raíces están allí.

Sembradas en muchas latitudes del espejismo africano. Son caminos que se cruzan sobre muchas muertes. Esqueletos de esperanzas se consiguen en los mapas de los expedicionarios. La ruta de lo sagrado también se compone de lo obsceno. Son los extremos que se tocan para ser las dos caras de un mismo origen fatídico. Cuando las fauces se abren habla África. Danzan sobre el terraplén, que dejó encendido el imponente sol. Las brújulas encuentran los puntos más importantes, sus verdades están ocultas en muchos lugares. Cuando nace uno de ellos se confunden los espíritus en un solo concierto de oportunidades. 

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