Gonzalo Barrios fue un tipo bonachón, brillante y honesto

 

Luis Alberto Perozo Padua
Periodista


Con excepción de la Presidencia de la República, que perdió en las elecciones de 1968 ante Rafael Caldera, candidato de Copei, Gonzalo Barrios Bustillos ejerció los cargos más importantes que podía aspirar un venezolano. Se ganó también la distinción del hombre honesto, culto y justo.

Gonzalo Barrios había nacido en Acarigua, el 10 de enero de 1903, y tras su estadía en Barquisimeto hasta la adolecencia, en 1920, cojió sus maletas y se marchó a Caracas con la determinación de sumergirse en el trajín político para encarar la dictadura del general Juan Vicente Gómez, causa que lo llevó a un primer exilio en Francia y España.

En 1924 culminó la carrera de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Central de Venezuela. Tenía 22 años y el destino le deparaba varios exilios y una intensa vida política.

A la muerte del dictador, en 1937, Barrios, junto a otros 46 opositores fueron expulsados del país tras ser acusados de conspirar contra el gobierno del general Eleazar López Contreras. Tenía un año que había retornado del amargo exilio.

Elecciones Presidenciales en Venezuela 1968. (foto del 11/12/1968) Los candidatos Luis Beltrán Prieto Figueroa (MEP) Miguel Ángel Burelli Rivas (Frente de la Victoria) Gonzalo Barrios (AD) Rafael Caldera (COPEI)

Volvió en 1939 para trabajar en la legalización del partido Acción Democrática, fundado en 1941, y entre 1945 y 1948 desempeñó importantes cargos como miembro de la Junta Revolucionaria, presidida por su copartidario Rómulo Betancourt.

Derrocado el Gobierno del novelista Rómulo Gallegos, Barrios, por ser el secretario de la presidencia de la República, fue apresado y expatriado nuevamente en 1949. Retornó, definitivamente al país en el 58, cuando se produjo el derrocamiento cívico-militar de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Diez años más tarde, en 1968 encontramos a Barrios como candidato a la Presidencia de la República por su partido, que para entonces llevaba dos períodos en el poder. Aunque no resultó electo, fue uno de los grandes momentos de su vida. “también del devenir del país, porque desplegó un gesto histórico que nos da las dimensiones de su figura”.

Gonzalo Barrios ocupó los más altos cargos partidistas y políticos en el país, sin lograr la presidencia de la República, que disputó Rafael Caldera, abanderado de la democracia cristiana, electo en los comicios de ese año 69.

La periodista e investigadora Milagros Socorro nos ofrece otra de las dimensiones de nuestro biografiado apuntando que: “Gonzalo Barrios, ese tipo con aire de bonachón, de hombros estrechos y levemente caídos, era constantemente procurado por la prensa.

Al leer sus entrevistas se comprende muy bien por qué. Además de ser un político muy prominente, era un hombre brillante, que no evadía un asunto por espinoso que fuera y tenía en la tribuna pública la ocasión de ejercer la pedagogía correspondiente.

En sus diálogos con los medios, Gonzalo Barrios dictaba cátedra de talante democrático, tolerante y respetuoso con la disidencia, pero también de profundidad conceptual y pulida expresión. Simplemente, tenía un gran respeto por las audiencias, a las que tenía por inteligentes y merecedoras de rendirles cuentas (y no por recua de burros o menores de edad a quien no hay que dar satisfacciones)”.

“Más vale una derrota cuestionada
que una victoria discutida”

Acción Democrática era una fuerza política formidable, pero había sufrido dos divisiones. Y así llegó a las elecciones del año 68 con Gonzalo Barrios como su abanderado.

Las otras tres candidaturas, ninguna de las cuales despreciables eran: Rafael Caldera, por Copei; Luis Beltrán Prieto Figueroa, por el recién fundado MEP, desgranado de AD, el PRIN y el UPA, fachada del PCV; y Miguel Ángel Burelli Rivas, por el Frente de la Victoria: URD, FND y FDP.

El día de los comicios se registró un récord en Venezuela, registrándose la participación más alta de la historia del país con 96,73%.

El 1 de diciembre de 1968 tuvieron lugar las votaciones. Pero los resultados no se sabrían esa noche. Ni siquiera al día siguiente, para entonces se vivía una tensa calma, al igual que la Venezuela revolucionaria de hoy. Pasaron seis días hasta que el conteo arrojó una diferencia ínfima. Rafael Caldera había obtenido el triunfo con una diferencia de 32.906 votos. Un 0,89% de diferencia porcentual.

Gonzalo Barrios aceptó de buena lid su derrota, pero airoso ante el escrutinio de la historia. Se dirigió a la conglomerada y ansiosa prensa concluyendo: “Más le vale una derrota cuestionada que una victoria discutida”.

Finaliza el periplo vital de Gonzalo Barrios la madrugada del 30 de mayo de 1993, a los 91 años, como presidente vitalicio y fundador del partido socialdemócrata venezolano, Acción Democrática, (AD).

Foto destacada: El presidente de la República Rafael Caldera saluda al presidente del Congreso Nacional Gonzalo Barrios en el último mensaje al parlamento nacional

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