La corona del Libertador

Daniel Navarro Petit
Investigador y escritor
@ElJournaldeDani

En la sala de Objetos Testimoniales del gran Museo Nacional de Colombia, se encuentran piezas majestuosas que pertenecieron al Libertador, donde resalta una fina corona sutilmente elaborada, que fue obsequiada en vida a Simón Bolívar


La Guirnalda de Cuzco es calificada como una joya inapreciable con un fuerte valor patrio, justamente una pieza de tal magnitud que solamente debía ser obsequiada a Bolívar, de esa manera el pueblo peruano le agradecía su independencia, pese al fuerte carácter de Simón, este la llevo posada unos segundos sobre su sien.

Las batallas de Junín y Ayacucho se habían llevado a cabo a finales de 1824, siendo estos unos de los últimos encuentros de guerra de la campaña independentista de Hispanoamérica, significando así la liberación del dominio colonial español en América del Sur. Es por ello que con alegría y un gran festejo se celebró la entrada triunfal de Bolívar, quien recorrería cada una de las provincias de Perú y que finalizaba llegando al Alto Perú. Los cuzqueños quienes esperaban con ansias la entrada de Simón y toda su comitiva, organizaron ceremonias y agasajos de recibimiento en compañía del prefecto Agustín Gamarra, quien lo esperaba el 21 de junio de 1825 en el límite de Puno y Cuzco para acompañarlo en su recorrido hasta llegar a Cuzco.

El trayecto estaba adornado por arcos de flores, puntos de provisiones y una muchedumbre quien se apostaba en la vía ofreciendo su saludo. En el momento en que Bolívar llega a la ciudad empiezan los actos solemnes, el mismo es trasladado a la Catedral del pueblo para posteriormente ser dirigido a la Casa Municipal, donde un grupo de señoras de la sociedad destacando la esposa de Gamarra coronarían al Libertador, pese a que Simón Bolívar mostraba rechazo a las coronas, de igual forma Bolívar aceptó el homenaje produciéndole satisfacción, por lo que llevó por unos minutos la guirnalda en su cabeza.

Una historia errónea se ha contado y es que Bolívar en el momento de coronación retiró de su cabeza la corona y la apostó en la del Mariscal Sucre, afirmando que él la merecía, pero en ningún documento de la época se evidencia que el Mariscal Sucre lo hubiese acompañado en dicho evento. Fue posterior a este momento en el que Bolívar se la entrega al Mariscal Antonio José de Sucre porque para él, era el mismo Sucre quien merecía la Guirnalda de Cuzco y luego la valiosa pieza es ofrecida por el Mariscal al Congreso de Colombia, expresando que era el pueblo de Colombia quien lo había enviado a Perú a liberarlos y por eso debían conservarla. Años después el Senado de Colombia la destinaría al Museo Nacional. 

 

La Guirnalda de Cuzco está elaborada por 47 hojas de laurel en oro entrelazadas, 49 perlas barrocas, 9 diamantes grandes, 274 chispas de diamantes y 10 cuencas de oro, teniendo un peso de 763 gramos, en el centro se aprecia un gran sol, un valioso símbolo peruano y en la parte posterior la joya se cierra con un lazo elaborado en oro. Por años se ha comentado que esta es la pieza más valiosa dentro del museo y sobre ella se han tejido fascinantes relatos que le otorgan a la corona poderes fantásticos. 

Un comentario en «La corona del Libertador»

  • el 13 enero, 2021 a las 7:57 pm
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    Desde cualquier punto de vista, es sumamente interesante el valor de esta corona. Excelente trabajo.

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