50 años del Parque Nacional Terepaima (14 de abril de 1976)
Yolanda Aris
Cronista Oficial del Municipio Palavecino
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El Parque Nacional Terepaima es uno de los 45 Parques Nacionales que tiene Venezuela y uno de los cinco que existen en el estado Lara, además del Cerro Saroche, Yacambú, Dinira y El Guache. Cuenta con una extensión de 18.650 hectáreas.
El Parque Nacional Terepaima se encuentra ubicado al sureste de la ciudad de Cabudare y abarca los municipios Iribarren, Palavecino y Simón Planas, del estado Lara y el municipio Araure del estado Portuguesa. Geográficamente pertenece a la Sierra de Portuguesa.

Está caracterizado por relieve de montaña con extensos bosques húmedos y selva nublada, cuyas alturas oscilan entre los 300 y los 1.775 msnm. Geológicamente pertenece a la formación Los Cristales del período terciario, compuesta por rocas metamórficas similares a las de la cordillera de la Costa.

Desde el año 1970 la Universidad Centro Occidental venía solicitando se declarara Terepaima como un parque nacional para preservar la riqueza ambiental forestal y su valiosa fauna, para que allí funcionara una estación bio-ecológica y un jardín botánico con fines de investigación y docencia; para lo cual esa institución tenía elaborado un proyecto, para el estudio de la fauna y la flora de esos espacios de manera conjunta con el departamento de Ciencias Experimentales del Instituto Universitario Pedagógico Experimental de Barquisimeto, quienes consideraban el importante valor científico por poseer flora y fauna autóctona y nacimiento de cursos de agua.
De igual manera, la Fundación para el Desarrollo de la Región Centroccidental (FUDECO), hizo importantes investigaciones y aportes para lograr ese fin. Destacan la importancia de su conservación para garantizar un pulmón vegetal que resguarde las fuentes de aguas y como termorregulador del clima para las zonas circunvecinas. Presenta una temperatura entre los 19° y 26°C, y una precipitación anual entre 800 y 2000 mm, que determinan un clima subtropical.
Resaltan allí los nombres de los doctores: José M. Osorio, Roberth Smith, Manuel Salvador Yépez; profesores Antonio Rivero Mendoza, Mario J. Lobo, Gustavo Silva Rosales, Charles Smith, Álvaro Chávez, José Morales, Víctor Sosa, Boris Cotúa y Boris Zinko.
Sobre el tema, hicieron declaraciones a los periódicos de la época, varios estudiosos, entre ellos el profesor Francisco Tamayo. Por su parte, Salvador Macías publicó en el año 1974, una serie de artículos de prensa dando a conocer la importancia de la creación de este parque nacional.
Finalmente, fue creado bajo el decreto No. 1.519 de fecha 14 de septiembre de 1976, y tiene una superficie de 18.650 hectáreas. Tiene como finalidad la protección y refugio de la fauna, flora, la biodiversidad, los recursos hídricos y cuencas hidrográficas, para garantizar la vida silvestre y el desarrollo agrícola e industrial de la región.
Tiene la importancia de que entre otros, allí está prohibido cazar, pescar, talar y extraer fauna o flora. Se conformó principalmente de parte de la zona montañosa constituida por una serie de posesiones agrícolas, conocidas como altos de Tarabana, y la posesión Terepaima de Mario Valenzuela.
Características del parque
Como todos los parques nacionales, este espacio geográfico cuenta con una serie de elementos naturales que le brindan unas características muy particulares que lo hacen merecedor de declarar su protección mediante la creación de un parque nacional. Destacan la fauna, la flora, los recursos hídricos, belleza paisajística, clima, y una historia, aún por desentrañar.
Entre la flora que allí se encuentra, pueden mencionarse entre otros: el chaparro de montaña, auyamo, laurel amarillo, guamo, nogal, yagrumo, matapalo, roble, palma bendita, semeruco, salvio, la manzanita de montaña y diversidad de helechos, bromelias y orquídeas o flor de mayo.
En cuanto a la fauna encontramos varias especies de animales mamíferos en peligro de extinción como son: el oso frontino, cochinillos de monte y el jaguar. Además, existen en esos espacios: cachicamos, lapas, rabipelados, monos araguatos, monos capuchinos, mapurites, cunaguaros, venados, dantas, osos meleros, pumas y báquiros.
Otras especies significativas son las aves, destacan: tortolitas, guacharaca, perico siete colores, tucusitos, la gallina azul, golondrina, carpintero copete rojo, moriche blanco, cristofué, paraulata llanera, querrequerre, azulejo, paují copete de piedra.
Resalta igualmente la mariposa azul. Entre los reptiles se encuentran: iguanas, lagartijas, cascabel, mapanare y tigra cazadora. Su temperatura varía entre los 19 y los 26 grados centígrados. Es una reserva de bosque húmedo y selva nublada.
Es un espacio protegido para las fuentes hídricas entre las cuales encontramos los ríos: Guache, Seco, Auro, Amarillo, Claro, Sarare, Turbio y Las Parchas.
Las quebradas más importantes son: La Mata, El Corozo, Ribereña, Gamarra, Las Parchas, Los Cristales, Los Gavilanes, Los Higuerones, Guamacire, Agua Blanca, El Tomo y Tabure. Allí nace el río Sarare que es una fuente importante que alimenta el embalse Las Majaguas.
Es importante destacar en los espacios que constituyeron el Parque Nacional Terepaima, existieron pequeñas comunidades, cuyos habitantes fueron trasladados a otros espacios. Entre los caseríos pueden señalarse: Hacienda Las Parchas, Loma Redonda.

Aspéctos históricos
Otro elemento importante con el que cuenta este parque es que antes de la llegada de los conquistadores, estos espacios fueron habitados por diferentes grupos indígenas, quienes dejaron muestras y restos arqueológicos, como petroglifos, cementerios, pequeñas hachas de piedra y el llamado camino real construido por los indígenas.
Desde mediados del siglo XIX fue una importante zona productora de café y otros frutos menores, y era residencia de pequeños grupos poblacionales como el Caserío Terepaima que llegó a contar con unos 200 habitantes.
Debido a que cuenta con múltiples entradas libres, allí se efectúan algunas actividades de senderismo, también como espacio para ejercitarse, tanto a pie como en bicicletas y visitas a riachuelos y pequeñas cascadas para disfrute y esparcimiento de los visitantes. En algunas ocasiones ha sido víctima de pequeños incendios provocados y de la tala indiscriminada.

Sus espacios fueron centro de diversas confrontaciones en la historia militar del país. Entre ellas, puede señalarse que el siglo XIX, durante el desarrollo de la Guerra Federal, el general Nicolás Patiño, líder de esta confrontación bélica, y quien luego fuese Presidente del Estado Barquisimeto (actual estado Lara) tenía posesiones en lo que se conoció como las Lomas de Terepaima, por lo que fue apodado el León de Terepaima, que a su muerte pasó a sus herederos.
Inclusive allí, en las Lomas de Terepaima, siendo presidente de este estado y como defensor de las ideas liberales, se enfrentó a los Generales Buenaventura Freitez y Fernando Adames, partidarios de Monagas, pero fue vencido el 26 de agosto de 1868; lo que conllevó, a tener que entregar su cargo al Doctor Ildefonso Riera Aguinagalde, quien lo cedió a su vez, al General Buenaventura Freitez, representante del nuevo gobierno de José Tadeo Monagas.
De igual manera, señala el general Francisco de Paula Vásquez, en sus Apuntaciones para la Historia del Estado Lara. 1527 a 1930 que, durante la Revolución Restauradora dirigida por el General Cipriano Castro en 1899:
“En Terepaima hizo su cuartel general, el General Solagnie, en unión de los Generales Leonidas Navas Patiño, Concepción Narváez, Miguel Bernal y los Coroneles Isaías Pereira, Manuel Ramón Vilaró, Francisco Peña, Walterio Giménez, Francisco Rojas, Cleofe Navas Patiño &&&”. (p. 79)
En sus primeros 50 años de existencia, es decir sus bodas de oro, es necesario seguir creando conciencia para la conservación y cuidado de ese pulmón vegetal y espacio natural.

Fuentes consultadas:
INPARQUES. Parques Nacionales y Monumentos Naturales de Venezuela. Caracas, 1978. 192 p.
Macías, Salvador. Todo parece indicar que Terepaima será convertida por fin en Parque Nacional. En: El Impulso. 27 de septiembre de 1974.
Macías, Salvador. Hay que preservar a Terepaima como recurso natural indispensable y de vital importancia para Barquisimeto. En: El Impulso. 25 de septiembre de 1974.
Garmendia, Hermann. El Camino y el Espejo. El asunto Terepaima y la tala. Carta de Mario Valenzuela. En: El Impulso. 21 de julio de 1970.
Vásquez, Francisco de Paula. Apuntaciones para la Historia del Estado Lara. 1527 a 1930. Tipografía Nicolás Vásquez. Barquisimeto, 1940. 138 p.
Aris, Yolanda. Semblanza del General Nicolás Patiño Sosa. Correo de Lara. 13 febrero 2021.



