El Cóndor de Terepaima fue el primer periódico de Cabudare

Luis Alberto Perozo Padua
Periodista
En Twitter @LuisPerozoPadua

El general Nicolás Patiño Sosa, nacido en Cabudare, fue el primer presidente de la Provincia de Barquisimeto, electo en comicios de 1865


Durante su mandato compró una imprenta usada y ordenó instalarla en una antigua casona de la calle Real de Cabudare, que para ese entonces era la capital del Estado Federal.  La redacción del vocero estuvo a cargo del licenciado Eduardo Ortíz y el general tocuyano Juan  Tomás Pérez.

Según decreto de la Secretaría de Gobierno y Guerra, de fecha 15 de mayo de 1865, primer y séptimo, da cuenta de la creación de este medio de comunicación: «Descando el Ciudadano General Presidente, que los actos de la administración del Estado, sean del dominio público, se ha servido resolver, en esta fecha, la creación de un periódico oficial que llevará por título: El Cóndor de Terepaima, el cual será administrado por esta Secretaría con la inserción de todos aquellos documentos de carácter oficial, que se tenga por conveniente y artículos doctrinarios que lleven por objeto la difusión de ideas de orden y de moralidad, en armonía con los principios de la actualidad, con las instituciones que nos rigen, y con los intereses y circunstancias seccionarias de este Estado, tendiendo a promover su progreso y engrandecimiento. En consecuencia, principiará desde esta fecha, la publicación semanal de este periódico, que será distribuido a las oficinas públicas.

 
Por el ciudadano general presidente, suscribe
 
 
Eduardo Ortíz
Secretario del Gobierno y Guerra»
 
Allí nacería El Cóndor de Terepaima, medio de comunicación al servicio oficial que sería el primero que apareció y se imprimió en Cabudare. El impreso publicaba las obras del Gobierno Federal de la provincia de Barquisimeto y fuera de sus fronteras. 

En 1868, al triunfar la Revolución Azul, Barquisimeto volvió a ser la capital del estado y por ende la sede del gobierno fue mudada, quedando Cabudare sin imprenta y conllevando a la desaparición de El Cóndor de Terepaima. 

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