Construcción de iglesia San Juan Bautista de Cabudare culminó en 1834

Acompañado del cura párroco Juan Bautista Briceño, el historiador Taylor Rodríguez, cronista de Palavecino muestra el hallazgo del Archivo Arquidiocesano de Caracas

La investigación
reveló datos de trascendencia
sobre la vida y
obra del padre Miguel
Pimentel

Para Anunciar las fiestas patronales
de San Juan Bautista a celebrarse desde el 20 hasta el 24 de este mes, así como
importantes hallazgos realizados por la Oficina del Cronista Municipal de
Palavecino en el Archivo Arquidiocesano de Caracas, el presbítero Juan Bautista
Briceño, párroco de Cabudare y el profesor Taylor Rodríguez, cronista
municipal, ofrecieron una conferencia de prensa desde la Capilla del Nazareno
en el templo matriz.
Al encuentro asistieron, además
de los medios de comunicación, dos concejales en representación del poder
legislativo local, a quienes se les entregó un proyecto de mejoras de la
iglesia como copia de la referida investigación entorno a la edificación de la
iglesia.
El sacerdote Briceño, indicó que
las fiestas en honor del santo patrono de la iglesia, culminarán el 24 con la
procesión de la imagen por la avenida Libertador y Santa Bárbara, la
eucaristía, los fuegos pirotécnicos y música tradicional en el Bulevar Socorro
Meza, para evocar la vida espiritual de los cabudareños.

Se edificó en siete años

En el encuentro con los medios de
comunicación, el historiador Taylor Rodríguez, cronista oficial de Palavecino,
reveló que el templo matriz de Cabudare fue erigido desde 1827 a 1834, según
hallazgo en el Archivo Arquidiocesano de Caracas.
El cronista explicó que el
documento es inédito y fue necesario transcribirlo al castellano. Está fechado
en Cabudare el 17 de agosto de 1834, lo que significa que se rompe un hito en
cuanto a la cronología histórica de la parroquia eclesiástica, cuando se creía
que los trabajos finales del templo había concluido en 1835.
Para el 2014, la iglesia San Juan
Bautista celebrará el 180 aniversario del espacio sagrado para los cabudareño,
sin la capilla interna que alberga la imagen del Nazareno de Cabudare, pues fue
inaugurada en 1812.

Otra pieza documental

Amplió Rodríguez, que igualmente
fue hallada otra pieza documental invalorable: el testamento del sacerdote
Miguel Pimentel y Bravo, quien había nacido en 1798, que asumió la dirección de
la iglesia a los 29 años, construyendo el templo matriz.
Son 14 folios, en donde se lee
una riqueza de información sobre Cabudare en cuanto a los bienes, producción,
vínculos económicos y religiosos con otras comarcas, densidad poblacional y los
mismos bienes religiosos del templo matriz.
-Cabudare, a través del padre
Pimentel, estableció vínculos con otras latitudes como con Yaritagua, en donde
tenía dos haciendas, además disponía de 4 hatos de ganado vacuno. En Ospino
también era propietario de tierras y ganado, y le daba créditos a amigos productores. 
En Barinas mantenía vinculación con las autoridades religiosas mandándoles
colaboraciones económicas. En Barquisimeto tenía solares urbanos, entre ellos,
el terreno de la actual Plaza Bolívar. En Trujillo sus lazos eran estrechos,
dado había nacido en esa tierra y posteriormente sus restos fueron inhumados en
la catedral de esa ciudad, detalló el cronista.
Pimentel se desempeñó como
párroco de la parroquia eclesiástica de Cabudare por espacio de 33 años, desde
1827 hasta su deceso en 1860, declarando poseer un capital propio de 800 mil
bolívares y llegó a ser el segundo personaje más acaudalado de la comarca.
Fue un hombre preocupado por su
formación intelectual, que según el testamento, legó a uno de sus ahijados de
Barquisimeto “toda su librería”. Dejó un inventario minucioso de los bienes de
la iglesia con fecha 16 de marzo de 1859.
En la gráfica antigua se aprecia la casa parroquial 
y la iglesia 

San Juan Bautista de Cabudare


Elabora los primeros censos

El padre Pimentel se dedicó
también a desarrollar los primeros censos de Cabudare, durante la primera mitad
del siglo XIX. Uno de ellos está fechado en ese poblado el 2 de agosto de 1829,
en el cual destacan los ciudadanos, que eran los hombres libres, esclavos,
manumisos, cuyo total apuntó en 9.244 habitantes, divididas en: personas con
comunión: 3.947, de confesión 1.254, y las personas que perdieron el alma
(locura) 4. Pimentel elaboró también el segundo censo del 1º de junio de 1843,
con 11.258, 156 esclavos; 67 manumisos lo que sumaba 11.465 pobladores.
La vida de este sacerdote se
editará en un libro que corresponderá el segundo tomo de la Historia Documental
de la Parroquia Religiosa San Juan Bautista de Cabudare 1818-1894.

Puerta cerrada
para la investigación

Taylor Rodríguez criticó al
Registro Inmobiliarios de Palavecino, ente que ha colocado constantes trabas a
la investigación tanto particular como oficial de la oficina que dirige.
-Este bloqueo persiste pese a que
la presidencia del Concejo Municipal envió correspondencia con firma y sello de
esa instancia legislativa al citado registro, solicitando el permiso, y no es
justo que mientras en Caracas se nos abre todos los espacios, se nos facilita
incluso medios electrónicos para la investigación, tenemos acá limitaciones,
apuntó el funcionario, agregando que el documento seguramente existe en los
repositorios municipales pero no hay la posibilidad de acceso.

Texto y fotos:
Luis Alberto Perozo Padua

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