Barquisimeto luego del Terremoto de 1812

 

Luis Alberto Perozo Padua
Periodista


La cuadrícula de la ciudad de Barquisimeto fue la primera propuesta de los colonos españoles, quienes se asentaron en estas tierras hace cuatro siglos y medio

Nueva Segovia de Variquisimeto, como todas las ciudades de la colonia, mantenía una fisonomía urbana conformada por sus antiguas casas de adobe y tierra pisada, tejas de barro, listones de madera y caña brava, tales características aún se mantienen, principalmente en Carora, El Tocuyo, Duaca y Cabudare.
 
Esta estampa urbana se mantuvo prácticamente inalterable hasta el año 1812, cuando trágicamente acontece el terremoto que desbastó la ciudad, reduciéndola a escombros, “con excepción de unos siete inmuebles ubicados en las proximidades de la Plaza Mayor, entre ellos la casa de Las Silveira y otra de dos pisos ubicada frente a la iglesia de la Concepción, la cual funcionó como palacio episcopal”, anota el cronista Ramón Querales.
 
Una vez reconstruida la ciudad en años posteriores al sismo, la fisonomía urbana y sistemas constructivos, se mantuvieron durante el siglo siguiente.
 

Posterior a la destrucción

Después del catastrófico terremoto de 1812, Barquisimeto resurgió desde el barrio Paya, con centro en el cruce de la actual carrera 18 con calle 21.
 
En el colosal Archivo del Registro Subalterno de Barquisimeto, en la sección de 1830, se encuentran algunos documentos interesantes que como regalo por el primer Aniversario de CORREO DE LARAreproducimos.
 
Las siguientes serían algunos de los inmuebles construidos en la nueva Barquisimeto, posterior al sismo:
 
  • El 6 de febrero de 1828, Jacinta Pérez vendió “un cuarto con piernas de horcones, cubierta de tejas situada en la Plaza dedicada a la Iglesia Nuestra Señora de Altagracia”.
Este inmueble disponía de u solar de 10 varas de frente por 60 de fondo y sus límites eran: Este: otro solar; Oeste: solar de la familia pacheco; Norte: calle pública y casa de Pedro Pérez; Sur: Plaza de Altagracia.
 
La referida plaza quedaba ubicada en la esquina suroeste de la actual carrera 18 y calle 21. La calle pública citada sería la actual carrera 18. 
 
  • El 14 de mayo José Antonio Escorcha vendió una casa a Rafael Beyse con los siguientes linderos: Este: casa y solar de Josefa Romero; Oeste: solar propiedad del Estado, en poder de Josefa Álamo que fue del emigrado Lorenzo Pino; Norte: calle pública que pasa por la plaza de la iglesia arruinada de N. S. de Altagracia y va a dar a la laguna sabanera y casa de José Antonio Castejón; Sur: solar desierto que está detrás de la casa de Belén.
La calle pública de la relación de venta, es la actual calle 21 que va hacia la Plaza Juan de Villegas o mejor conocida como Plaza La Mora.
 
  • El 6 de abril de 1828, María del Carmen Alejo, vendió a Simón Escoba, una casa de horcones y bahareque, tejas y solar, puertas y ventanas situadas en los límites siguientes: Este: solar y casa de la Alejos, donde vive Alberto Carmona, calle pública en medio; Oeste: solar y casa de Josefa Romero; Norte: casa que fue del emigrado José María Vásquez (español) ahora del estado, entregada a Josefa Álamo; Sur: casa y solar de Soledad Álvarez.
  • El 20 de enero de 1820, Francisco Alvarado vendió un solar en el barrio San José al capitán del Milicias Pascual Cadevilla, con las siguientes características: Predio de 62 varas de frente por 52 de fondo, en los límites que se describen: Este: solares ocupados por los herederos de Pedro Luis torrealba y María Aguilar; Oeste: calle del camposanto, cuartos y corredores del corral de carnicería; Norte: calle Nueva; Sur: casa y solar de Cadevilla.
  • El 18 de octubre de 1830, Cipriano Ledezma vendió a Vicente campos una casa de rafas y tapias, cubierta de tejas, apostada en el barrio Nuestra Señora de Altagracia, con límites: Este: solar y escombros de casa de Juan de Dios Durán; Oeste: calle de por medio, casa de Teresa Anzola; Norte: casa de José de Jesús Palacios y Sur: calle de por medio, escombros de la antigua iglesia de N. S. de Altagracia.

  • El 7 de diciembre de 1833, Francisco Rivero Bacmier y Carmen Morales vendieron al cabudareño licenciado Andrés Guillermo Alvizu, un solar con algunas tapias enrafadas y 4 cuartos deteriorados con 40 varas de frente con enlozado a la manera del país por 43 de fondo en la calle Occidente y esquina del valenciano, según límites: Sur: que es su frente, calle de por medio, calle de Vicente campos; Norte: casa de Manuela Roo; Este; calle de por medio, casa de justo Hernández; Oeste: solar escombrado de J. B. (Juan Bautista) Piñero y por haberlo comprado a un oficial del gobierno, a quien le fue adjudicado y Carmen Morales heredó de Calixto Morales.

Según datos del investigador Carlos Eduardo López, las fotografías que ilustran este reportaje datan de 1950, capturadas desde la terraza del Hotel Lara por José Antonio Peña y pertenecen a la colección de la Fundación Fototeca de Barquisimeto.

Fuente: Archivo personal de Arnoldo Dávila Uzcátegui

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