Enterramientos humanos dentro de la vieja iglesia de Tinaquillo

Argenis Aguero
Cronista Historiador

En el siglo XVIII (1700–1799) era costumbre realizar enterramientos de cadáveres dentro de los templos católicos (además de los entierros en los camposantos adyacentes al mismo), fundamentalmente para personas de condición económica privilegiada que pudieran pagar los aranceles requeridos para tal fin.


Esa cos­tum­bre fue pro­hibi­da por una real cedu­la de 1787, sin embar­go esta fue igno­ra­da y el rey en 1804 emi­tió otra rat­i­f­i­can­do dicha pro­hibi­ción, la cual si bien tuvo may­or efec­to en algunos lugares sigu­ió sien­do igno­ra­da por los Curas de algu­nas par­ro­quias, tal como fue el caso del pueblo de Tinaquillo.
Una revisión del libro de entier­ros de esta par­ro­quia per­mi­tió com­pro­bar que a finales de 1822 fueron inhu­ma­dos 7 cadáveres den­tro del recin­to del tem­p­lo Nues­tra Seño­ra del Socor­ro, ellos fueron los siguientes:
· Vitorina(sic) Pérez, viu­da de Euse­bio Muñoz; enter­ra­da por el Cura Simón Her­rera en el 4° tramo el 20 de octubre de 1822
· María Zam­bra­no, mujer de Jesús Gar­cía; enter­ra­da en el 4° tramo el 24 de octubre
· María Cele­do­nia Bar­rios, viu­da; enter­ra­da en el 4° tramo el dia 30 de octubre
· Nicolás Figuere­do, mari­do de Luisa Bolaños; enter­ra­do el 02 de noviem­bre (no indi­ca el tramo)
· Joaquín, hijo de Toribio Ostos y María Piñero, enter­ra­do el 8 de noviem­bre (no indi­ca el tramo)
· Igna­cia Pine­da, enter­ra­da el 24 de noviem­bre (no indi­ca el tramo)
· Joseph, hijo de Josef Julián López y María Castil­lo, enter­ra­do en el tramo de Ánge­les (no indi­ca fecha)
Pese a que solo se iden­ti­fi­caron 7 enter­ramien­tos es obvio que dicho recin­to guar­da los restos de otras per­sonas sepul­tadas antes.
Nota: Los tramos referi­dos en las par­tidas de entier­ros están referi­dos a cier­tas áreas den­tro del tem­p­lo deter­mi­nadas en la nor­ma­ti­va aproba­da por el Sín­o­do Dioce­sano de 1687, váli­do para todas las par­ro­quias del ter­ri­to­rio vene­zolano. En el caso especí­fi­co men­ciona­do, el 4° tramo era el espa­cio que com­prendía des­de la puer­ta del tem­p­lo a los primeros intercolumnios.
La may­oría de los tinaquilleros de esa época eran enter­ra­dos en el cam­posan­to, ubi­ca­do en el área detrás de las ruinas que se obser­van en la ima­gen (espa­cio que se cono­ció tiem­po atrás como del club social)

CorreodeLara

Esᴛᴀ́ ᴜsᴛᴇᴅ, ᴅɪsᴛɪɴɢᴜɪᴅᴏ ʟᴇᴄᴛᴏʀ, ᴇɴ ᴛᴇʀʀɪᴛᴏʀɪᴏ ᴅᴇ ʜɪsᴛᴏʀɪᴀ, ᴅᴇ ʜᴏᴍʙʀᴇs ᴄɪᴠɪʟɪsᴛᴀs, ʏ sᴏʙʀᴇ ᴛᴏᴅᴏ, ᴅᴇ ɢʀᴀɴᴅᴇs ᴀᴄᴏɴᴛᴇᴄɪᴍɪᴇɴᴛᴏs ϙᴜᴇ ᴍᴀʀᴄᴀʀᴏɴ ᴜɴ ʜɪᴛo

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