ES SOLO UN HASTA LUEGO HECTOR NICOLAS ALZAUL PLANCHART

Tío Nico­la, por siem­pre y para siempre

ES SOLO UN HASTA LUEGO TÍO NICOLA
TE MARCHASTE AL ENCUENTRO DE TU HERMANO, ami­go, con­fi­dente Luis
Eduar­do D’ Bru­zos. Te fuiste a tu juego habit­u­al de dom­inó con Pan­cho. Te recibe
la abuela Olga Pad­ua, tu sue­gra que amaste y admi­raste, no solo con tus
pal­abras, sino con tus gen­erosas acciones.
La eternidad ganó a tres
seres invalu­ables, en el buen sen­ti­do macha­di­ano de la expre­sión, y nosotros
nos quedamos más solos con el recuer­do de tu son­risa y tu alegría.
Tío Nico­la, papi y
abuela te reciben con inmen­sa ale­gría, aunque el des­ti­no quiso que fuera más
tem­pra­no, y ese des­ti­no nos deja el mila­gro en la Tier­ra de haberte queri­do y
admi­ra­do como a nadie por ese tac­to social que siem­pre demostraste des­de tus
días cas­trens­es has­ta la sen­da en las lides de la política.
Tío Nico­la, con este
dolor ago­b­iante y esta tris­teza des­gar­rado­ra, sepa ust­ed que nos legó momentos
de infini­ta feli­ci­dad, des­de sem­anas enteras en El Palenque, en Los Manglares,
en donde inter­pretábamos obras de teatro para la gra­cia de todos, y la
elab­o­ración de las hal­la­cas en famil­ia aque­l­las navi­dades imborrables que
deseábamos volvieran.
Sepa ust­ed tío, que
jamás se bor­rará de nue­stro recuer­do el entu­si­as­mo que der­rochabas al saludar
el alba pese a los contratiempos.
Nues­tra grat­i­tud a Dios
y a la Div­ina Pas­to­ra al per­mi­tir que te unieras a nues­tra famil­ia. Gra­cias a
tía Mer­ly por dedi­carte tan­to amor que como resul­ta­do llegó Nikol, Jennifer,
Jes­si­ka y Jelitze, sin dejar de men­cionar a Nicole, angeli­ta que tam­bién nos
regalaste.
Tío Nico­la, tu solo
nom­bre es ejem­p­lo de vir­tud y valen­tía, y te ofre­ce­mos nue­va­mente nuestro
agradec­imien­to porque nos ayu­daste a ver más allá del horizonte.
Tan pron­to despunte el
Sol, te recibirán con ale­gría y esper­an­za la abuela Olga y tu insep­a­ra­ble ami­go Pancho.
Des­cansa en la casa del
Padre y des­de su Reino son­ríe para nosotros. Cuí­danos tío, y prométenos que
siem­pre estarás presente.
Un fuerte abra­zo que no
es más que un has­ta siem­pre Hec­tor Nicolás Alza­úl Planchart…
Su sobri­no que tan­to lo
admira, 

Luis Alberto Perozo
Padua

CorreodeLara

Esᴛᴀ́ ᴜsᴛᴇᴅ, ᴅɪsᴛɪɴɢᴜɪᴅᴏ ʟᴇᴄᴛᴏʀ, ᴇɴ ᴛᴇʀʀɪᴛᴏʀɪᴏ ᴅᴇ ʜɪsᴛᴏʀɪᴀ, ᴅᴇ ʜᴏᴍʙʀᴇs ᴄɪᴠɪʟɪsᴛᴀs, ʏ sᴏʙʀᴇ ᴛᴏᴅᴏ, ᴅᴇ ɢʀᴀɴᴅᴇs ᴀᴄᴏɴᴛᴇᴄɪᴍɪᴇɴᴛᴏs ϙᴜᴇ ᴍᴀʀᴄᴀʀᴏɴ ᴜɴ ʜɪᴛo

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