Patrimonio edificado de Cabudare se cae a pedazos

Los valores históricos edificados
de Palavecino exhiben abrumadora desidia a pesar de estar reconocidos por el
Instituto del Patrimonio Cultural Venezolano, IPC, que declaró, entre otras
cosas, estas bienhechurías como Bienes de Interés Cultural, según Resolución N°
003–05 de fecha 20 de febrero de 2005, quedando sometidas a las disposiciones
contempladas en la Carta Magna, la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio
Cultural e Histórico y su Reglamento

El ruinoso y casi
desa­pare­ci­do pat­ri­mo­nio edi­fi­ca­do de Palave­ci­no, cuen­ta con leg­is­lación local:
la Orde­nan­za sobre Pro­mo­ción, Pro­tec­ción y Recu­peración del Patrimonio
Históri­co, instru­men­to san­ciona­do en 2003, que en una pal­abra, es letra muerta.
A juicio de José Luis Sotillo,
cro­nista par­ro­quial de Agua Viva, el tex­to legal está en mora des­de su
pro­mul­gación. “Es imper­a­ti­vo sin­cer­ar las condi­ciones de nue­stro patrimonio
edi­fi­ca­do, así como tam­bién pro­mo­cionarlo con una acer­ta­da y dili­gente política
cul­tur­al para su ade­cua­da valoración”.
Según el I Cen­so de Patrimonio
Cul­tur­al Vene­zolano, proyec­to que recono­ció los íconos históri­cos, culturales
en el país, el primer paso para una gestión efec­ti­va del pat­ri­mo­nio cul­tur­al se
encuen­tra en el conocimien­to, val­o­ración y esti­mación de las poten­cial­i­dades de
los bienes cul­tur­ales como soporte de las acciones dirigi­das hacia su
aprovechamien­to, esce­nario incon­clu­so en Palave­ci­no y que duerme en la desidia
de una prome­sa elec­toral de la actu­al admin­is­tración municipal.
Tex­to y fotos:
Luis Alber­to Per­o­zo Padua
La Quin­ta Rosa­da de Agua Viva, ubi­ca­da en la aveni­da Tere­paima, es una
antigua edi­fi­cación con­stru­i­da a prin­ci­p­ios del siglo XX. Habitó esta imponente
estruc­tura arqui­tec­tóni­ca, el lau­rea­do ensay­ista Rafael Domin­go Silva
Uzcátegui, autor de Enci­clo­pe­dia Larense y otras obras lit­er­arias.  A finales de 2011, la Alcaldía de Palavecino
real­izó un acto de limpieza en la desven­ci­ja­da quin­ta para anun­ciar que en el
primer trimestre de 2012, se inver­tiría un mil­lón de bolí­vares para su
acondi­cionamien­to. Aún se espera la anun­ci­a­da inversión 
La Cruz Sal­vado­ra es el mon­u­men­to ícono del munici­pio Palavecino.
Con­stru­i­do en 1856 para ale­jar la peste del cólera que azota­ba gran parte de la
región larense. Fue declar­a­da pat­ri­mo­nio Históri­co y Cul­tur­al del munici­pio por
el IPC, pero pese a ello, y a la mori­bun­da Orde­nan­za que rige esa mate­ria, hoy
el mon­u­men­to está someti­do a uso pros­elit­ista y com­er­cial, sin doliente alguno
La Capil­la Las Mer­cedes fue edi­fi­ca­da a prin­ci­p­ios del siglo XX. Se
encuen­tra enclava­da en el sitio denom­i­na­do Puer­ta de Tara­bana y declarada
pat­ri­mo­nio del munici­pio  en febrero de
2000, medi­ante decre­to número A- 04-02-2000 de la Alcaldía de Palave­ci­no. Hoy
der­rui­da por el olvi­do a pesar del supuesto rescate del INTI. Hoy su frontis
desplo­ma­do, techo con fil­tra­ciones, aleros en el piso y en fran­co abandono
De la hoy arru­ina­da casa donde nació José Anto­nio Ponte, sex­to
arzo­bis­po de Venezuela (1876–1883) y emi­nente lit­er­a­to y pen­sador del siglo
XIX, erigi­da en 1830, sólo que­da la decrépi­ta facha­da, esperan­do la atención
ofi­cial que por obligación estable­cen las nor­mas legales
En 1928, un grupo vin­cu­la­do a los can­tos de velo­rios, lev­an­taron una
cruz en la parte más alta de Agua Viva,
luego denom­i­na­do Cer­ri­to de la Cruz. En
1997, la Alcaldía de Palave­ci­no dec­re­ta este sím­bo­lo de las tradi­ciones como
Mon­u­men­to a la Cruz, con­struyen­do un mirador turís­ti­co. Hoy es fiel refle­jo del
aban­dono y la nula impor­tan­cia turís­ti­ca gubernamental 
Estas ruinas que sucum­ben en la maleza y el olvi­do, fue el primer
cen­tral azu­carero insta­l­a­do en Palave­ci­no
. La ini­cia­ti­va surgió de los hermanos
Yépez Gil durante el siglo XIX, equipa­da con mod­er­na maquinar­ia a vapor para
fab­ricar azú­car y papelón, con impor­tante mano de obra y una producción
prodi­giosa. Hoy duerme la sies­ta de la indiferencia
Un anodi­no epí­grafe da cuen­ta de la exis­ten­cia de la vivien­da donde
nació el gen­er­al Aquili­no Juares
, el 5 de enero de 1846, quien fuera gobernador
del gran esta­do de Bar­quisime­to. El mon­u­men­to que alude al lugar del natalicio,
expone la más penosa de las condi­ciones. Inva­di­do por el com­er­cio infor­mal y
desval­i­ja­do sus ban­cos y luminarias
 Frente al despa­cho del alcalde
de Palave­ci­no fue con­stru­i­da la Plaza Aquili­no Juares como hom­e­na­je al ex
pres­i­dente  provin­cial de Barquisimeto,
naci­do en Cabu­dare. El bus­to fue esculpi­do por el artista José Gre­go­rio Figuera
y colo­ca­do en 1998 bajo la admin­is­tración de Fred­dy Pérez. Inva­di­do por el
com­er­cio infor­mal como refle­jo de una nula políti­ca de conservación

El Cen­tro de Espe­cial­i­dades Luisa Cáceres  de Aris­men­di, situ­a­do en la Avenida
Lib­er­ta­dor. Es uno de los plante­les esco­lares más antiguo de la local­i­dad. Es
un pat­ri­mo­nio edi­fi­ca­do de la ciu­dad que des­de hace algunos años fue sitiado
por la anar­quía que car­come el cas­co cen­tral de Cabudare

CorreodeLara

Esᴛᴀ́ ᴜsᴛᴇᴅ, ᴅɪsᴛɪɴɢᴜɪᴅᴏ ʟᴇᴄᴛᴏʀ, ᴇɴ ᴛᴇʀʀɪᴛᴏʀɪᴏ ᴅᴇ ʜɪsᴛᴏʀɪᴀ, ᴅᴇ ʜᴏᴍʙʀᴇs ᴄɪᴠɪʟɪsᴛᴀs, ʏ sᴏʙʀᴇ ᴛᴏᴅᴏ, ᴅᴇ ɢʀᴀɴᴅᴇs ᴀᴄᴏɴᴛᴇᴄɪᴍɪᴇɴᴛᴏs ϙᴜᴇ ᴍᴀʀᴄᴀʀᴏɴ ᴜɴ ʜɪᴛo

Un comentario en «Patrimonio edificado de Cabudare se cae a pedazos»

  • el 27 noviembre, 2019 a las 10:57 am
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    La super­fi­cie ocu­pa­da por Bar­quisime­to era en 1990 tres veces supe­ri­or a la ocu­pa­da en 1964. Este ver­tig­i­noso crec­imien­to esta aso­ci­a­do al bajo patron de den­si­dad con el que se expandio el area met­ro­pol­i­tana en ese cuar­to de siglo. La ciu­dad es una enorme exten­sion urbana, con unas 37,8 mil hectar­eas ocu­padas en 1993, que a par­tir de un nucleo cen­tral ha ido expan­di­en­dose incor­po­ran­do otros pequenos pobla­dos rurales que van trans­for­man­dose a usos urbanos, pero man­te­nien­do el dominio fun­cional del cen­tro tradi­cional. Bar­quisime­to en su area cen­tral mantiene la estruc­tura retic­u­lar propia de los asen­tamien­tos de ori­gen colo­nial espanol. Alli se ubi­can las prin­ci­pales insti­tu­ciones del Esta­do Lara y de la ciu­dad y se con­cen­tra una bue­na parte del com­er­cio met­ro­pol­i­tano. Con­ser­va algunos sec­tores res­i­den­ciales, sin embar­go, es evi­dente el desplaza­mien­to de los res­i­dentes hacia el resto del area urbana, quedan­do el cas­co cen­tral cada vez mas como un nucleo admin­is­tra­ti­vo y de ser­vi­cios, cuya jer­ar­quia le imprime a la ciu­dad un car­ac­ter cen­tral­ista. Por otra parte, se iden­ti­fi­ca otro sub-cen­tro en pro­ce­so de desar­rol­lo en las inmedia­ciones de las Avenidas Lara y Los Leones, en el sec­tor Este, car­ac­ter­i­za­do por la con­cen­tra­cion de ofic­i­nas del sec­tor pri­va­do, insti­tu­ciones financieras y ser­vi­cios met­ro­pol­i­tanos. Ade­mas del cen­tro prin­ci­pal y el sub-cen­tro referi­do, la estruc­tura urbana de la ciu­dad actu­al esta integra­da por ejes que con­cen­tran diver­sas activi­dades com­er­ciales y de ser­vi­cios como son: la Car­rera 19, las Avenidas 20, Pedro Leon Tor­res, Lara y Flo­ren­cio Jimenez en sen­ti­do este-oeste y las Avenidas Var­gas, Andres Bel­lo, Romu­lo Gal­le­gos y las Calles 24, 25 y 26 en sen­ti­do norte-sur. Otro impor­tante com­po­nente de la estruc­tura urbana de la ciu­dad son amplios espa­cios con usos espe­cial­iza­dos como las zonas indus­tri­ales y el mer­ca­do may­orista, los nucle­os de edu­ca­cion supe­ri­or y las sedes de ser­vi­cios de comu­ni­ca­ciones como el aerop­uer­to y la esta­cion del fer­ro­car­ril, todos hacia el cen­tro oeste. Se inte­gra a esta con­fig­u­ra­cion urbana el Valle del Tur­bio, cuyas car­ac­ter­is­ti­cas paisajis­ti­cas le impri­men iden­ti­dad ambi­en­tal al area y con­sti­tuye un ele­men­to sep­a­rador del teji­do urbano entre Bar­quisime­to, Cabu­dare y el sec­tor El Man­zano al Sur, per­mi­tien­do la difer­en­cia­cion espa­cial y fun­cional. Asimis­mo, un con­jun­to de col­i­nas sep­a­ra el area cen­tral de Bar­quisime­to de los desar­rol­los en los sec­tores El Cuji y Tamaca al Norte y Pavia hacia el Noroeste. La ima­gen urbana no es uni­forme en los difer­entes sec­tores que la com­po­nen, el esta­do de las edi­fi­ca­ciones, vias y espa­cios pub­li­cos ofre­cen un paisaje urbano difer­ente hacia el Este de Bar­quisime­to, donde existe un ele­va­do niv­el de con­sol­i­da­cion y con­fort urbano en com­para­cion con el resto de la ciu­dad; donde se obser­va una situa­cion mas het­ero­ge­nea, en espe­cial en los sec­tores mas deprim­i­dos. El area cen­tral de Bar­quisime­to refle­ja una impor­tante com­bi­na­cion de con­struc­ciones tradi­cionales y edi­fi­cios de car­ac­ter mod­er­no, todo ello en una mis­ma tra­ma urbana, donde se percibe la susti­tu­cion con­tin­ua de edi­fi­ca­ciones y la pro­lif­era­cion de lotes vacios. Desta­can tam­bi­en las plazas, igle­sias y las sedes de insti­tu­ciones pub­li­cas que con­sti­tuyen hitos en medio de un paisaje het­ero­ge­neo. Se suman alrede­dor del area cen­tral grandes espa­cios mas homo­ge­neos des­ti­na­dos a usos res­i­den­ciales, edu­ca­cionales, activi­dades indus­tri­ales y hacia los extremos de la polig­o­nal urbana, sec­tores ocu­pa­dos por res­i­den­cias que per­fi­lan un paisaje de tran­si­cion entre lo urbano y lo rural.

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