Antonio Guzmán Blanco y el municipio Palavecino

Yolanda Aris
Cronista Oficial del Municipio Palavecino
arisyoli1@yahoo.es

El general Antonio Guzmán Blanco, nació en Caracas el 28 de febrero de 1829. Fue un destacado líder del movimiento liberal, y partícipe de la Guerra Federal, quien ocupó altos cargos, entre ellos: vicepresidente de Venezuela en 1864, durante la presidencia de su cuñado, el General Juan Crisóstomo Falcón; y en 1870, lideró la Revolución de Abril, que le permitió ascender a la presidencia de Venezuela. Hijo de Antonio Leocadio Guzmán, fundador del Partido Liberal y de Carlota Blanco Jerez, vinculada a la familia de Simón Bolívar.

Gobernó de manera directa durante 14 años (1870-1888), divididos en tres períodos: (1870-1877), conocido como el Septenio; (1879-1884), también denominado el Quinquenio; y (1886-1888), la Aclamación o el Bienio. De manera indirecta (Guzmancismo sin Guzmán), durante 4 años con los gobiernos de los Generales Francisco Linares Alcántara  (1877-1879),  Joaquín Crespo (1884-1886) y Hermógenes López (1887-1888); para un total de 18 años.

 

 

 


General Antonio Guzmán Blanco, 1866 Pearsall Archivo Fotografía Urbana

 

 

 

 

 

 

Ejerciendo un gobierno personalista, organizó al país. Entre otras medidas, impulsó la destruida economía nacional en base a la ganadería vacuna y la agricultura principalmente del café.  Mejoró la red de comunicaciones, carreteras, ferrocarriles, rutas de navegación, instalación del servicio de correos y telégrafos. Realizó el primer censo oficial en 1873 y el segundo en 1881, estableció el sistema métrico de pesas y medidas, organizó estadísticas, mapas e inventarios sobre el país. Trató de establecer un Estado central, apoyado en las ideas del liberalismo y el progreso.

Instauró en 1879 el Bolívar como moneda nacional y el Gloria al Bravo Pueblo como himno nacional. Decretó en 1870, la Educación Pública, Gratuita y Obligatoria. Creó los registros civiles de nacimientos, matrimonios y defunciones como requisito previo para estos actos de carácter religioso. Tuvo conflictos con la Iglesia Católica, debido al cierre de seminarios, conventos, y la secularización de los cementerios.

Modernizó la infraestructura nacional, construyendo en Caracas, bulevares y paseos; Teatros en Caracas, Valencia y Maracaibo; el Congreso Nacional; la Iglesia Santa Teresa; transformó la Iglesia La Trinidad en el Panteón Nacional para trasladar allí los restos de los Próceres de la independencia.

Con motivo del centenario del natalicio del Libertador en 1883, organizó una serie de actos para su celebración, entre ellos la publicación de las Memorias del General O´Leary y la gran Exposición Nacional para dar a conocer los avances técnicos, económicos y otros, de nuestro país.

General Juan Crisóstomo Falcón

El 24 de julio de 1859, Guzmán Blanco, el general Juan Crisóstomo Falcón y otros 36 hombres, habían desembarcado en Palmasola, a conformar el ejército de la Federación que se concentró en Montalban. Mac.Pherson en su Diccionario del Estado Lara señala lo siguiente:

…En Montalban encontraron al Jeneral Falcón los señores José Víctor Ariza y el Dr. Eduardo Ortiz, que iban comisionados por el Jefe de la plaza de Barquisimeto, comandante Vicente Amengual, y en virtud de lo que ellos le aseguraron sobre las buenas disposiciones de este jefe respecto a la causa federal, el Jeneral Falcón resolvió marchar sobre Barquisimeto contando con que la ocupara pacíficamente, pero no fue así, y el pequeño ejército federal, halló al enemigo el día 3 de setiembre esperándole, formado en batalla, en las afueras de la ciudad, en el sitio de La Cruz o Tierritas Blancas; en este sitio memorable libró su primera batalla la federación…En Tierrita Blanca triunfó expléndidamente el pequeño ejército que entró vencedor en Barquisimeto… (p. 229). (Se mantiene la ortografía original) – Debe destacarse que Eduardo Ortíz y Vicente Amengual eran cabudareños, y Víctor Ariza, posiblemente también.

El costumbrista cabudareño, Julio Álvarez Casamayor señala que Antonio Guzmán Blanco estuvo en Cabudare varias veces. La primera, el 2 de septiembre de 1859, en carácter de Auditor General de Guerra del Ejército Federal, acompañando al General Juan Crisóstomo Falcón; quienes al día siguiente participaron en la Batalla de Tierritas Blancas. Agrega: “…días después regresa por Cabudare hacia el llano…” (Cabudare, sendas, calles y personajes. Vol. III. p. 79).

Agrega, Julio Pérez Rojas, en un artículo titulado, Los 59 días de Guzmán Blanco en Barquisimeto, que: “…en 1859, Guzmán Blanco tenía 30 años de edad y era Teniente Coronel y abogado, además de soltero. Al lado de Falcón estuvo 28 días en Barquisimeto.” y continúa: “El sábado 3 de septiembre de 1859, mil trescientos soldados federalistas toman a Barquisimeto, luego de la  victoria de Tierritas Blancas, después de dos horas de combate con las tropas del gobierno…”

Señala Julio Álvarez Casamayor que, en 1870, Guzmán Blanco, “…como General en Jefe de la Revolución de Abril, llega por Yaritagua a Cabudare, pernocta en Barquisimeto en los últimos días del mes de febrero de 1870.  El 24 de marzo ordenó la marcha del ejército, y el 27 se retira por la misma ruta de San Carlos…” (Idem. p. 79)

Jabillo histórico en donde acampó el Libertadorel 10 de noviembre de 1813. Archivo Diario El Impulso

Sobre esta segunda visita señala, Pérez Rojas: “La mañana del viernes 11 de marzo del 70, el regresa nuevamente a Barquisimeto el caudillo federalista, once años después de su primera campaña militar.” El General Guzmán Blanco estuvo en Barquisimeto hasta el 24 de marzo de ese año; es decir 13 días.

Reseña igualmente Casamayor, que, el General Guzmán Banco, siendo presidente de la República, en 1875, “…en su periplo por el vecino Estado Yaracuy, y antes de visitar a la capital larense estuvo en Cabudare en casa de su viejo compañero de armas, el General Patiño Sosa, quien lo recibió con esmerada atención y lo invitó a compartir el almuerzo.” (Idem. p. 80)

Menciona Pérez Lugo que, en su tercera visita, el presidente permaneció 18 días en Barquisimeto, y que “El viernes 18 de diciembre de 1874 llega a Barquisimeto por tercera vez el Ilustre Americano…” agrega: “…estuvo…desde el 18 de diciembre hasta el 3 de enero de 1875…”. A su esposa le escribió: “…toda la población, en masa salió a recibirme…aquí están todos mis amigos los que me han acompañado a todas partes…”

Cabudare se caracterizó por contar con destacados representantes afectos y seguidores de las ideas liberales y del General Guzmán Blanco, entre ellos se encuentran: los generales Aquilino Juares, Amábili Solagnie, y Nicolás Patiño, y los civiles Juan de Dios Meleán, Dr. Pablo Bujanda, Felipe Cruz Ponte, los hermanos Eduardo e Ignacio Ortiz, y Vicente Amengual.

Numerosos fueron los periódicos progubernamentales, que promovieron las ideas liberales, fundamentadas en los principios del positivismo europeo y en la doctrina económica liberal, que le serviría de sustento ideológico y político a su gobierno; en pro de lograr crear las condiciones necesarias para permitir la articulación de Venezuela con el sistema capitalista  mundial.

Los generales cabudareños Nicolás Patiño y Aquilino Juares

Cabe destacar que en el estado Lara, circularon varios periódicos, algunos de ellos, órganos del Partido Liberal, los cuales se encargaron de la divulgación y apoyo de las ideas liberales, y de exaltar al General Guzmán Blanco. En 1859, este general aparece como redactor del periódico Eco del Ejército que circuló en Barquisimeto, durante  la Guerra Federal, cuyo primer número salió el 7 de septiembre de ese año.

Otros, editados en esta ciudad fueron: El Occidental entre 1879 y 1880, editado por el General Gumersindo Giménez; El Hijo de la Patria en 1885, de Pedro N. Aguirre; El Liberal Propagandista en 1886, editado por Ramón Escovar; La Reintegración Liberal entre 1887 y 1888, dirigido por Telasco Mac.Pherson; Por la Ley (órgano del Partido Liberal Revolucionario) en 1893, del cabudareño Francisco de Paula Vásquez; Unión Democrática en 1896-1897, administrado por el cabudareño José María Ponte; El Heraldo (órgano del Partido Liberal) en 1897, dirigido por Julio Irigoyen; y en Cabudare, circuló  El Sol de Terepaima en 1887, administrado por Segundo E. Guevara.

Múltiples fueron las muestras de apoyo al Guzmancismo en Cabudare. El 26 de octubre de 1886, se constituyó en la casa del Sr. Jesús Rosales en esta población, la Sociedad Liberal Regeneradora, para solicitar la reforma de la Constitución Nacional. Pretendían la prolongación del período constitucional del General Guzmán Blanco. Ella  quedo conformada así: Presidente, Felipe Cruz ponte; Vicepresidente. Abelardo Pérez; Tesorero, José López Piña; Secretario, Segundo E. Guevara. Además se constituyó una Junta Directiva de los Trabajos de la Reforma integrada por Jesús Rosales, Presidente; Miguel García, Vicepresidente; Juan Antonio Patiño, 2do vicepresidente;  Vocales: Juan de Dios Meleán, Dr. Pablo Bujanda, Zacarías Gómez y Leonidas Vásquez. (Periódico El Liberal, 5 de noviembre de 1886. No. 16)

Sin embargo, el presidente Antonio Guzmán Blanco, beneficiado por esta extensión del período constitucional, no aceptó la reforma.

Uno de los elementos más importantes, que vinculan al General Antonio Guzmán Blanco con Cabudare, está relacionado con la Constitución del 4 de abril de 1881. Allí se dividió el país en nueve grandes estados. El Gran Estado Norte de Occidente,  quedó constituido con los estados Barquisimeto y Yaracuy, excepto el Departamento de Nirgua. Firmando esta constitución están el cabudareño Vicente Amengual, como Presidente de la Cámara de Diputados,  y Juan Tomás Pérez, G. Gil, Juan Manuel Álamo, Agustín Agüero, Luis María Castillo y el también cabudareño Felipe Cruz Ponte, como diputados por el Estado Barquisimeto.

       El Presidente, General Guzmán Blanco, designó a Cabudare como capital provisional de este estado, desde el 1º de junio de 1881, hasta el 1º de enero de 1882.  Allí se instaló, el 15 de agosto de 1881,  la Asamblea Constituyente de este nuevo Estado para elaborar su constitución y leyes.  De igual trascendencia es el hecho, que el día 29 de agosto de 1881, esta Asamblea Constituyente, sancionó que el Estado Norte de Occidente, pasara a denominarse Estado Lara, en honor al ilustre prócer larense, Juan Jacinto Lara, y su hijo Jacinto Fabricio Lara, fue designado Presidente del estado.        

Otro elemento que relaciona a Guzmán Blanco con Cabudare es que, luego de su conflicto con la Iglesia Católica y la posterior expulsión del país del Arzobispo Silvestre Guevara y Lira en 1870; seis años después, en 1876, aceptó que el cabudareño presbítero José Antonio Ponte, fuese nombrado Arzobispo de Venezuela.

Monseñor Dr. José Antonio Ponte, arzobispo de Venezuela

Es interesante resaltar que, durante el extenso gobierno del General Guzmán Blanco, se desarrolló la exaltación de su figura y de sus hazañas como un héroe nacional; en un paralelismo con la obra de Simón Bolívar, impulsándose un culto a ambas figuras. Se escribieron himnos y poemas en su honor, su retrato estaba ubicado en todas partes, se le rendían glorias y honores, las plazas, calles, parques, teatros y distritos llevaban su nombre, y se le construyeron estatuas.

Su onomástico, era una fiesta celebrada a nivel nacional. La inauguración de alguna obra generalmente coincidía con una fecha vinculada a Bolívar. La adulación a su persona era evidente, recibiendo diferentes calificativos como: el Regenerador de la Patria, el Pacificador de la patria, e Ilustre Americano.

Cabe destacar, el poema escrito por el maestro cabudareño, Juan de Dios Meleán, publicado el 20 de febrero de 1877, en el periódico Barquisimetano, La Reintegración Nacional, que dirigía el General Telasco Mac.Pherson. Precisamente el día que el General Guzmán Blanco entregó el poder en su primer período; el cual dedicó al General liberal cabudareño, Benemérito Aquilino Juares.

Himno al Ilustre Americano, Regenerador de Venezuela

I.-

Si entre nube de púrpura y oro 

en el esplendido y regio gigante              

el ocaso desciende radiante 

el que luz a la tierra le da 

de tu podio esplendente 

hoy desciendes cargado de honores 

entre aplausos y palmas y flores 

que otro alguno jamás logrará.

II.-

En tu nombre la enseña gloriosa 

que los pueblos levantan doquier 

cual conjunto a la guerra que fiera 

nuestros campos con sangre regó 

en tu nombre la sacra palabra 

que en la escuela los niños pronuncian 

el progreso y la dicha se anuncian 

con tu nombre que el mundo llenó         

III.-

Las estatuas que te alzan los pueblos 

testifican, señor, tu grandeza 

que obras mil de arrogante belleza   

por doquiera publican también 

ellas sirven de ornato a la patria 

que en tu ilustre y feliz septenario 

como teatro que cambia escenario 

tu trocaste el infierno en Edén.

El 9 de mayo de 1877, escribió Juan de Dios Meleán, en ese mismo periódico, un artículo titulado “¡Gloria a Guzmán Blanco! ¡Regenerador de Venezuela!, donde exaltó su vida y obra. Luego, el 13 de junio, ese diario editó un número extraordinario,   dedicado al General Antonio Guzmán Blanco por su onomástico.

El diario El Pastor, redactado por el Presbítero Bachiller Aureliano Torres y José Parra Pineda, (órgano religioso de la Sociedad Divina Pastora de Barquisimeto, instalada el 28 de enero de 1886); en el ejemplar del 31 de agosto de 1897, hace referencia, a las actividades que se cumplieron en Cabudare, los días 12 al 16 de junio, con motivo del onomástico del Presidente General Antonio Guzmán Blanco, el cual transcribimos de manera textual:

Ecos de Cabudare: Magníficas, suntuosas y con entusiasmo inusitado tuvieron lugar en Cabudare las fiestas celebradas en honor del Ilustre Americano. No intentamos describirlas, porque para ello sería necesario mojar nuestra pluma en los brillantes colores del iris y condenar en picas frases la gratitud de todo un pueblo y su delirante entusiasmo. Escribiremos sólo una ligera crónica para llevar a conocimiento de nuestros lectores, como supo aquel pueblo patriota y liberal, dar un público testimonio de su amor, adhesión, respeto y reconocimiento al Ilustre Aclamado Nacional.

El 12 de los corrientes, a las 5 am., alegres repiques de campanas, música y fuegos despertaron a los habitantes de la ciudad, que inmediatamente adornaron sus casas con banderas de los colores del pabellón nacional y se entregaron a demostraciones de público regocijo, ora quemando espontáneamente fuegos de todas clases, ora paseando la población con bandas de música y dando incesantes vítores al Regenerador de la Patria.  A las 12 del mismo día se repitieron los repiques, la música y los fuegos, y desde esa hora hasta las 6 de la tarde toros corridos por todas las calles. A las 6 hubo nuevos repiques, globos y fuegos que duraron hasta las 10 de la noche, hora en que se principió un gran  baile.

La aurora del 13 se saludó también con repiques, música y fuegos. A las 8 am tuvo lugar una solemne y concurrida misa en la Iglesia Parroquial. Terminado el acto religioso hubo bailes populares en la Plaza Guzmán Blanco hasta las 12 del día que se sirvieron dos banquetes, uno en la dicha plaza y el otro en la casa municipal. Concluidos los banquetes más de 2.ooo ciudadanos, precedidos de la música, dieron un paseo por las principales calles, llevando entre pabellones el retrato del Regenerador, adornado con guirnaldas de flores.

Dicho paseo salió del local del Concejo Municipal y al regreso a él se colocó el retrato en la testera principal, y los ciudadanos Marcos López y Juan de Dios Meleán pronunciaron dos bellísimos discursos que fueron calurosamente aplaudidos.  Siguiose a estos actos, en la calle de Santa Ana, una corrida de doce toros, matándose el último de ellos y repartiéndolo a los pobres. En la noche hubo iluminación general y varios bailes.

El 14 como los dos días anteriores, hubo música, toros, fuegos, iluminación y bailes; y terminó la fiesta publicándose otro programa organizando dos días más de toros en la hermosa calle principal o de San Juan. Dicho programa se cumplió en todas sus partes, subiendo si cabe el entusiasmo de los cabudareños, que con su digno Jefe Civil a la cabeza, han probado ante el mundo que los pueblos no son ingratos y que saben honrar el verdadero mérito ¡Bien por ellos! ¡Honor y Gloria a Guzmán Blanco!

Gracias les damos muy expresivas a los bondadosos cabudareños por las finas demostraciones de afecto y simpatía con que nos obsequiaron durante los alegres días de fiesta que pasamos en ese pueblo liberal que besan las ondas del Turbio y acarician las perfumadas auras del Terepaima.

Sobre las celebraciones del onomástico de Guzmán Blanco, realizadas en Barquisimeto, podemos mencionar lo que reseña el periódico La Convivencia Pública del 13 de junio de 1886: “El 13 de junio. He aquí un día que la voluntad popular ha declarado de fiesta nacional, como una prueba, la más plena del sentimiento de gratitud, que latente vive en el corazón del pueblo por su Regenerador…

Ese mismo día, otra nota en este periódico, señala: “13 de junio. Este día onomástico del Regenerador de Venezuela ha sido celebrado con entusiasmo patriótico, por el gobierno del estado y por los amigos incondicionales de Guzmán Blanco.”  Agrega:

 “El Dr. G. Riera Aguinagalde, Presidente del Estado siempre a la altura de su deber como liberal y como guzmancista, interpretando el sentimiento del pueblo, con el voto afirmativo del Consejo de Administración que lo forman también jóvenes liberales, por decreto de 9 del mes presente, declaró día de regocijo público el 13 de los corrientes.”

Éstas constituyen una importante muestra, de la forma en que se desarrollaban  “fiestas” o “actos festivos cívicos” en el siglo XIX, en todas las poblaciones del país, incluyendo Cabudare, para la exaltación y adulación del General Antonio Guzmán Blanco, promovidas por el Estado, pero investidas bajo la idea de populares. En ellas no podían faltar los fuegos artificiales, los toros coleados, bailes y vítores al Presidente. Este destacado personaje falleció en Paris el 28 de julio de 1899, a los 70 años.

Agradecimiento especial: a la doctorante, Prof. Maryelis Vargas, por su colaboración al facilitar el fichaje de algunas de las notas periodísticas aquí reseñadas, y a la Biblioteca Pública Pio Tamayo, por su colaboración y atenciones.

Fuentes Bibliográficas Consultadas
Álvarez Casamayor, Julio. Cabudare, sendas, calles y personajes. Volumen III. Coordinación de Cultura. Alcaldía de Palavecino. Cabudare, 2000. 108 p.
Mac.Pherson, Telasco. Diccionario del Estado Lara. Histórico, geográfico, estadístico y biográfico. 3era edición. Biblioteca de autores larenses. Ediciones Presidencia de la República. Caracas, 1983. 558 p.

Fuentes Hemerográficas consultadas
13 de junio. En: La Convivencia Pública. 13 de junio de 1886.       
El Liberal, 5 de noviembre de 1886. No. 16
Ecos de Cabudare, En: El Pastor. 28 de marzo de 1887. No. 1
Los 59 días de Guzmán Blanco en Barquisimeto. En: Revista Magazine. El Informador. Barquisimeto, domingo 15 de agosto de 1999.

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