Caminos de Cabudare entre los siglos XIX y XX

Yolanda Aris
Cronista Oficial del Municipio Palavecino
arisyoli1@yahoo.es

Los primeros caminos en Venezuela y Améri­ca con­sistían en senderos o picas con­stru­idas por los indí­ge­nas; que luego los españoles en muchos casos uti­lizaron, y pasaron a ser caminos reales. Logra­da la inde­pen­den­cia, el gob­ier­no repub­li­cano asume esa responsabilidad. 

El 29 de mar­zo de 1832, se creó la Provin­cia de Bar­quisime­to, con­for­ma­da con los can­tones de Bar­quisime­to, Caro­ra, Tocuyo, Quí­bor, San Felipe y Yaritagua. El 1º de mayo de 1844, 12 años más tarde, se creó el can­tón Cabu­dare. (El tér­mi­no can­tón equiv­ale hoy a municipio)

La atribu­ción 18º del Artícu­lo 161 de la Con­sti­tu­ción Nacional de 1830, autor­iz­a­ba a la Diputación Provin­cial a la aper­tu­ra de caminos, puentes y calzadas; moti­va­do a la necesi­dad de dispon­er de bue­nas vías de comu­ni­cación que acer­caran los cen­tros de pro­duc­ción y de con­sumo. (La Diputación Provin­cial fun­cionó entre 1832 y 1857 y equiv­alía al actu­al Con­se­jo Leg­isla­ti­vo Estadal)

Puente de San­ta Rosa sobre el río Tur­bio que comu­ni­ca­ba Bar­quisime­to con Cabu­dare, Los Ras­tro­jos, Sarare y los llanos. Foto: Colec­ción CorreodeLara

Esta insti­tu­ción, el 7 de diciem­bre de 1832, estable­ció una Jun­ta Supe­ri­or de Caminos en Bar­quisime­to, com­pues­ta de seis indi­vid­u­os nom­bra­dos por el gob­er­nador; y Jun­tas de Caminos en los difer­entes can­tones, con­for­ma­dos por el Jefe Políti­co, un con­ce­jal nom­bra­do por el Con­ce­jo Munic­i­pal, el síndi­co procu­rador y dos veci­nos notables.

Sien­do el primer pres­i­dente de la Provin­cia de Bar­quisime­to, el cabu­dareño Bern­abé Planas, el 26 de noviem­bre de 1833, se des­ti­naron 1.500 pesos anuales de los fon­dos munic­i­pales para la com­posi­ción del camino de la cos­ta, des­de San Felipe has­ta Puer­to Cabello.

Además, la Diputación Provin­cial de Bar­quisime­to otor­garía anual­mente pre­supuesto para el fun­cionamien­to de las Jun­tas de Caminos, y para inver­tir en con­struc­ción, con­ser­vación, reparación y man­ten­imien­to de los caminos; ellas se encar­ga­ban tam­bién de deter­mi­nar los pea­jes o pre­cios para cruce de ríos, ya sea por puentes o canoas; los cuales gener­arían ingre­sos, para esta provincia. 

Establece igual­mente, que los caminos debían ten­er diez y seis varas de ancho en la parte llana y seis varas en la de cer­ros. (Orde­nan­za de la Diputación Provin­cial de Bar­quisime­to del 6 de diciem­bre de 1838. Art. 23.).

La antigua bifur­cación del caserío Tara­bana, a la derecha El Car­balí, a la izquier­da Agua Viva, dere­cho a Bar­quisime­to y atrás a Cabudare

Señala tam­bién, que los caminos se clasi­fi­ca­ban en prin­ci­pales, trans­ver­sales o de caseríos, y veci­nales. Los caminos prin­ci­pales en esta provin­cia, eran: el que con­ducía de Caro­ra a la Provin­cia de Coro; el de San Felipe a Puer­to Cabel­lo por la cos­ta y el que iba a la Provin­cia de Carabobo por la mon­taña del Altar. En ellos se establecieron pea­jes y eran aten­di­dos por las autori­dades provinciales. 

Los caminos trans­ver­sales eran aque­l­los que comu­ni­ca­ban de una par­ro­quia a otra, o de can­tón a can­tón; y serían respon­s­abil­i­dad de los veci­nos de las par­ro­quias. Los caminos veci­nales eran las sal­i­das o entradas a las hacien­das y serían aten­di­dos por sus dueños.

La Orde­nan­za Cuar­ta de Policía Rur­al de la Diputación Provin­cial de Bar­quisime­to de 1848, señal­a­ba como caminos prin­ci­pales: los que con­ducían des­de Bar­quisime­to: a la Provin­cia de Carabobo por el pueblo de El Altar; el que llev­a­ba a la Provin­cia de Bari­nas por la Par­ro­quia de Sarare; el que se dirigía a Valen­cia por el can­tón de Nir­gua; el que se tran­sita­ba a Puer­to Cabel­lo por San Felipe; el que iba a Tru­jil­lo por el can­tón Tocuyo;  y el que des­de el can­tón Caro­ra trans­porta­ba a Coro.

En relación a los caminos a Cabu­dare, Fran­cis­co Cañiza­les Verde señala en su recopi­lación de Orde­nan­zas, Res­olu­ciones, Decre­tos, Acuer­dos y Comu­ni­ca­ciones. 1833–1857, que la Diputación Provin­cial, el 21 de noviem­bre de 1833:

 “…con­sideran­do que el trán­si­to de Bar­quisime­to al pueblo de  Cabu­dare, es el más fre­cuen­ta­do por las rela­ciones que tienen mutu­a­mente estas dos poblaciones…que el camino que media entre ellas, es casi intran­sitable por las con­tin­uas cre­cientes del Río Tur­bio en el invier­no…”  Acordó que:  “…Se abrirá un nue­vo camino de esta ciu­dad al pueblo de Cabu­dare, de ocho varas de ancho, tomán­do­lo des­de la baja­da del cam­pa­men­to, falde­an­do la loma de Samurobana, has­ta su extrem­i­dad y caí­da del río, procu­ran­do dar­le todo el plano y rec­ti­tud posi­ble…” (p. 73)

En el pre­supuesto fija­do por la Diputación Provin­cial en el año 1836, se apre­cia la asi­gnación de 200 pesos para “…per­fec­cionar el nue­vo camino que va de esta ciu­dad a Cabu­dare…” (Idem. p. 163). Esta vía salía de Cabu­dare por el oeste, pasa­ba por el actu­al puente San Nicolás, hacia  la sabana de Tara­bana y sub­ía a Barquisimeto.

Paso del río Tur­bio por el camino Real denom­i­na­do Zamurobano, que iba des­de Bar­quisime­to a Cabu­dare. Don Daniel Yépez Gil recosta­do a uno de los vehícu­los Ford mod­e­lo T. Foto: Colec­ción de Leonar­do Yepes Gil

En 1834 se con­tin­uó mejo­ran­do los caminos públi­cos, ele­men­to indis­pens­able para el trá­fi­co y com­er­cio de pro­duc­tos; por lo que se pro­cedió a la com­posi­ción y fran­ca aper­tu­ra del camino prin­ci­pal que pasa­ba por la mon­taña del Altar has­ta el paso del río Cojedes, y el que se dirigía al llano de Sarare, para lo cual se des­tinó entre otros recur­sos, el dinero del pea­je estable­ci­do en Gamelotal.

En 1838 José Anto­nio Escor­cha, veci­no de San­ta Rosa y hacen­da­do en una fundi­ción, (taller de her­rería), se que­ja ante las autori­dades, por la división que hacen de sus tier­ras para la con­struc­ción de un camino entre San­ta Rosa y Cabu­dare, y plantea que:

“…estoy resuel­to a dar un camino muy dere­cho paras venir a este pueblo por todo el lin­dero que divide a mi poce­cion con la de los Masias y Peñas, línea rec­ta a caer para mi mis­mo lin­dero al camino que sube bor­de­an­do la bar­ran­ca a tomar el camino direc­to a este pueblo que que­da enfrente de la casa que fue del difun­to Mario Asua­je, que es hoy de mi propiedad…encontrarme per­ju­di­ca­do con la división que se hace a mis pose­ciones de la fundi­ción y bar­ran­cas…” (Pro­to­co­los año 1838. Se mantiene la ortografía original).

En 1846, Jac­in­to Lara, Gob­er­nador de la provin­cia de Bar­quisime­to, y como tal, Pres­i­dente de la Jun­ta Supe­ri­or de Caminos, y  autor­iza­do debida­mente por ella, fir­mó ante el Reg­istro Subalterno:

“… el con­tra­to para la con­ce­sión del priv­i­le­gio exclu­si­vo por vein­ticin­co años, para hac­er un camino de ruedas des­de la plaza de la par­ro­quia de Cabu­dare al paso del río de Cojede, y para fran­quear la nave­gación de este, des­de el pie del Toruno has­ta la desem­bo­cadu­ra del río  Sarare, a favor de los señores José Luis Pérez, Doc­tor Juan Tamayo, Pedro Irasaval y Andrés Pérez….” (Gac­eta de Bar­quisime­to, 1º de febrero de 1846.)

Este con­tra­to fue dero­ga­do en 1849, cuan­do ya se había con­stru­i­do  la ter­cera parte del camino; debido a la fal­ta de fon­dos y por la oposi­ción de las provin­cias de Carabobo y Barinas.

Mapa de Cabu­dare — Los Ras­tro­jos. Fude­co 1993

En 1852, a raíz de la creación de la par­ro­quia ecle­siás­ti­ca Jesús y María, en la par­ro­quia civ­il de Mon­a­gas o Los Ras­tro­jos, en el decre­to de erec­ción, al estable­cer los lin­deros de la mis­ma, se men­cio­nan algunos caminos que tran­scribi­mos a continuación: 

“…sien­do los lin­deros en lo eclesiástico…los sigu­ientes: respec­to a la par­ro­quia de Yaritagua y Sarare, el primer paso de Que­bra­da Seca, cam­i­nan­do de Los Ras­tro­jos a los llanos y des­de este pun­to una línea rec­ta sobre las lomas del sur, has­ta topar con la par­ro­quia de Arau­re, y des­de el dicho paso otra rec­ta sobre las lomas de las Cojo­vas pasan­do por el camino veci­nal que lla­man de los Casamay­ores, y que sale al camino del Taque, pro­longán­dose hacia el norte, has­ta el río Tur­bio que en el mis­mo lin­dero que hoy existe: respec­to a la par­ro­quia de Bar­quisime­to el río Tur­bio y con relación a la de Cabu­dare, prin­cip­ia la línea divi­so­ria en el paso de Gibral­tar en el precita­do río Tur­bio, subi­en­do por un camino veci­nal has­ta la cei­ba grande de Caraulla, des­de aquí subi­en­do por el camino prin­ci­pal hacia el poniente has­ta pasar la cequia del car­cano de Que­bra­di­ta, prosigu­ien­do al poniente has­ta la encru­ci­ja­da del papelón, toman­do aquí hacia el sur, un camino veci­nal que cae al san­jón de Cabu­dare…” (Per­era, Ambro­sio. His­to­ria Ter­ri­to­r­i­al de los Esta­dos Lara y Yaracuy. p. 92–93) (Se mantiene la ortografía orig­i­nal) (Negri­tas nuestras)

En 1864, Ler­mit Solagnie, com­pra unas tier­ras en Bureche y entre los lin­deros que se señalan está: “…Poniente, el camino que de la plaza de este dis­tri­to (Cabu­dare) con­duce a San­ta Rosa…”  Se evi­den­cia allí el camino que existía des­de  la actu­al plaza Bolí­var, salien­do hacia donde está ubi­ca­do  actual­mente el Reg­istro Inmo­bil­iario, y que lle­ga­ba has­ta San­ta Rosa.

Medi­ante la revisión de doc­u­men­tos de com­pra – ven­ta, asen­ta­dos en el Reg­istro Inmo­bil­iario del munici­pio Palave­ci­no pueden encon­trarse ref­er­en­cias de lin­deros de tier­ras con difer­entes caminos, señalam­os a con­tin­uación algunos de ellos:

“…El Joval que­da por el camino que sale al sitio de Bureche…” (1828) “…camino de Cabu­dare a San­ta Rosa…” (1847) “…camino que de la plaza de este dis­tri­to con­duce a San­ta Rosa…” “…camino veci­nal que con­duce a Caraulla…” (1864) “…camino que des­de el río Tur­bio con­duce a  las Para­paras…” “…camino trans­ver­sal del Jagua al May­al…” (1868)  “…camino de Cabu­dare a Papelón…” “…camino trans­ver­sal de Los Ras­tro­jos a San­ta Rosa…” (1872) “…camino veci­nal de Cabu­dare al sitio de Río Claro…” “…camino de Cabu­dare a Agua Viva…” (1893). Fuente: doc­u­men­tos años respectivos.

 El Dic­cionario del Esta­do Lara pub­li­ca­do por Telas­co A. Mac-Pher­son en 1883, señala sobre los caminos de Cabu­dare, los siguientes:

Los prin­ci­pales del dis­tri­to son los sigu­ientes: El que de Cabu­dare con­duce á Bar­quisime­to;  el que de Cabu­dare con­duce á Cojedes pasan­do por los munici­p­ios  Ras­tro­jos y Altar; el que con­duce al Por­tugue­sa pasan­do por Sarare;  el que de Cabu­dare con­duce á San­ta Rosa y el que con­duce á la ciu­dad de Yaritagua. Exis­ten tam­bién caminos entre Sarare y  Altar, entre Altar y Buría y entre ésta y Sarare y son innu­mer­ables los caminos veci­nales ó de caserío (p. 91)

Además agre­ga en 1883, un cuadro sobre los itin­er­ar­ios, es decir, la dis­tan­cia en kilómet­ros entre las difer­entes poblaciones:

De Cabu­dare á  Bar­quisime­to   7      kilómetros
De Cabu­dare á Ras­tro­jos 1 “
De Cabu­dare á  Sarare               35 “
De Cabu­dare al Altar 55 “
De Cabu­dare á Buría 50 “
De Cabu­dare a Yaritagua         20 “
De Cabu­dare á San­ta Rosa      2 ½ “

Fuente: Mac-Pher­son, Telas­co A. Dic­cionario del Esta­do Lara. p. 91

Camino de Cabu­dare a Tara­bana, pre­dios del Caserío Tara­bana y el Cen­tral Tara­bana propiedad de los Her­manos Yepes Gil

El 27 de enero de 1900, el gen­er­al Amá­bili Solagnie, jefe civ­il y mil­i­tar del esta­do Lara, anun­ció la cul­mi­nación de la car­retera de 12 kms. que con­duce de Bar­quisime­to a Cabu­dare y el Puente sobre el río Tur­bio, a un cos­to de 427 bs. (Correo de Lara. Per­o­zo Pad­ua, Luis. Puente de San­ta Rosa fue con­clu­i­do en 1900.- Aris, Yolan­da. El gen­er­al Ama­bili Solagnie. Correo de Lara)

En 1949, el gob­ier­no del Esta­do Lara, encabeza­do por Car­los Felice Car­dot, en su Sín­te­sis de los seis meses de su admin­is­tración, señala que su gestión colaboró con los caminos car­reteros de: El Altar a Gamelotal, Munici­pio Sarare del Dis­tri­to Palave­ci­no con un gas­to de 2.794,40 bs. (p.26)

De acuer­do al Men­saje que pre­sen­ta el Ciu­dadano Gob­er­nador del Esta­do Lara, Miguel Romero Antoni, ante la Hon­or­able Asam­blea Leg­isla­ti­va en sus Sesiones Ordi­nar­ias de 1966; el gob­ier­no region­al den­tro de su plan de obras públi­cas invir­tió en la con­struc­ción de 354 kms de vías ter­restres en el esta­do Lara.  En el caso del dis­tri­to Palave­ci­no se con­struyeron  y mejo­raron: la car­retera El May­al – Coco de Mono – Tres top­ias – La Agua­da — Zan­jón Col­orado – La Mon­taña – El Palac­i­ero – El Tamarindo (patroleo y con­for­ma­ción). (p. 34) Igual­mente se con­struyeron aceras y bro­cales en Cabu­dare, Sarare y La Miel. (p. 37).

Entre los años 1960–1970, comen­zó un impor­tante pro­ce­so urbanís­ti­co en el munici­pio Palave­ci­no, que en las décadas de los años 1980–1990-2000, llegó a ocu­par el primer lugar en crec­imien­to en Améri­ca Latina.

Camino hacia la hacien­da El Moli­no pre­dio propiedad de Don Daniel Yepes Gil. Fuente Correo de Lara

Es nece­sario destacar, que en la dic­tadu­ra de Juan Vicente Gómez, se  con­struyó   la car­retera trasan­d­i­na, que unió a Cara­cas con los esta­dos andi­nos, y en el gob­ier­no del gen­er­al Mar­cos Pérez Jiménez, se con­struyeron autopis­tas para agilizar el trans­porte ter­restre, entre ellas, la de Caracas–La Guaira en 1953. 

Durante el gob­ier­no de Rafael Caldera en 1970, se ini­ció la Autopista Cen­troc­ci­den­tal (Bar­quisime­to-San Felipe ‑Morón- Valen­cia); en 1986 se comen­zó la autopista a Ori­ente; y en 1990, la autopista de los llanos. Además se inau­guró el puente sobre el lago de Mara­cai­bo en 1962, el primer puente sobre el río Orinoco en 1967 y el segun­do sobre ese mis­mo río, en el año 2006.

Actual­mente, en Bar­quisime­to con­ver­gen tres autopis­tas: la Cen­troc­ci­den­tal que va hacia el cen­tro del país; la de Bar­quisime­to-Acarigua que conec­ta con los llanos y pasa por Cabu­dare; y la de Bar­quisime­to-Caro­ra que la vin­cu­la con la región and­i­na y zuliana. La ciu­dad, de Cabu­dare tiene como prin­ci­pales vías que la con­ducen a las pobla­ciones veci­nas: la Av. Nec­tario María o Ribereña inau­gu­ra­da en 1983, y la Av. Inter­co­mu­nal  que la enlaza tan­to con Bar­quisime­to, como con Sarare y los llanos.

Posee además, una red de car­reteras que la comu­ni­can con pobla­ciones como Yaritagua, El Man­zano, y otros sec­tores rurales del munici­pio. Entre ellas desta­can: la denom­i­na­da car­retera vie­ja a Yaritagua, que des­de el Cara­balí  pasa por las comu­nidades de Mar Azul Chorobobo y El Taque; otra que des­de la encru­ci­ja­da de Mar Azul se comu­ni­ca con El Tamarindo, El May­al y Coco e´Mono; des­de Los Ras­tro­jos hay comu­ni­cación con El Plac­er, Zan­jón Col­orado, La Mon­taña, La Agua­da, y Las Tres Top­ias; des­de la Inter­co­mu­nal hay un camino a El Palac­i­ero; y des­de Agua Viva se va a Las Tunas, y Las Cuibas. Exis­ten otros caminos veci­nales que con­ducen a otros caseríos entre ellos: Para­para, Los Mamones, Naran­jil­los y Papelón.


Fuentes Bib­li­ográ­fi­cas y Doc­u­men­tales consultadas 
Cañiza­les Verde, Fran­cis­co. Diputación Provin­cial de Bar­quisime­to. Orde­nan­zas, Res­olu­ciones, Decre­tos, Acuer­dos y  Comu­ni­ca­ciones. 1838–1846.  Vol. IV. Pub­li­ca­ciones del Cen­tro de His­to­ria Larense. Bar­quisime­to, 220 p.
Gac­eta de Bar­quisime­to: 1º de febrero de 1846. – 10 de diciem­bre de 1849.
Doc­u­men­tos com­pra-ven­ta. Reg­istro Inmo­bil­iario de Cabudare. 
Memo­ria y Cuen­ta que Pre­sen­ta al Pueblo de Cabu­dare. Alirio Enrique Rivero, Pres­i­dente  del Con­ce­jo Munic­i­pal del Dis­tri­to Palave­ci­no. Edi­to­r­i­al Pueblo. Cabu­dare, 1972. 17 p.
Men­saje que pre­sen­ta el Ciu­dadano Gob­er­nador del Esta­do Lara, Miguel Romero Antoni, ante la Hon­or­able Asam­blea Leg­isla­ti­va en sus Sesiones Ordi­nar­ias de 1966,
Sín­te­sis de seis meses de admin­is­tración real­iza­da por Car­los Felice Car­dot en la Gob­er­nación del Esta­do Lara. Imprenta del Esta­do. Bar­quisime­to, 1949. 28 p.  

CorreodeLara

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