Conspiración de Gual y España (1797)

Ángel Rafael Lombardi Boscán
Director del Centro de Estudios Históricos 
de la Universidad del Zulia
@lombardiboscan

La más impor­tante y la primera ten­ta­ti­va de sep­a­rarse de España y fun­dar una Repúbli­ca inde­pen­di­ente. Sus insti­gadores: Manuel Gual, capitán reti­ra­do y José María España, Jus­ti­cia May­or de Macu­to. Para lle­var a cabo su proyec­to tomaron con­tac­to con algunos españoles repub­li­canos depor­ta­dos de España y otros ciu­dadanos, entre los cuales esta­ban Juan Bautista Picor­nell, Manuel Cortés Cam­po­manes, Sebastián Andrés, José Lax, Manuel Mon­tesinos Rico y Juan Xabier Arram­bide. Un grupo de mulatos de la Guaira tam­bién esta­ba com­pro­meti­do en el proyec­to de sub­l­e­vación. Su pro­gra­ma indi­ca que se trata­ba de una ver­dadera rev­olu­ción igual­i­taria políti­co-social. Esta­ba con­tenido en las Orde­nan­zas cuyos artícu­los 32, 33 y 34 declar­a­ban la igual­dad nat­ur­al entre todos los habi­tantes, la abol­i­ción del pago del trib­u­to por los indios, la repar­ti­ción de tier­ras entre éstos y la abol­i­ción de la esclav­i­tud. El artícu­lo 44 cre­a­ba una escara­pela cua­tri­col­or como ban­dera de la futu­ra Repúbli­ca libre. Las “procla­mas” eran el vehícu­lo pro­pa­gandís­ti­co encam­i­na­do a bus­car adep­tos a la rev­olu­ción. Asimis­mo, hicieron cir­cu­lar la tra­duc­ción de los Dere­chos del Hom­bre y del Ciu­dadano, hecha por Picor­nell y can­ciones rev­olu­cionar­ias como La Car­maño­la Amer­i­cana. El proyec­to de con­spir­ación fue des­cu­bier­to el 13 de julio de 1797. Gual y España se refu­gia­ron en Trinidad donde con­tin­uaron su pro­pa­gan­da rev­olu­cionar­ia. España regresó clan­des­ti­na­mente a Venezuela; cap­tura­do, fue con­de­na­do el 8 de mayo de 1799 a la pena de muerte, arrastra­do por las calles de la cola de un cabal­lo, ahor­ca­do en la Plaza May­or (hoy plaza Bolí­var) y des­cuar­ti­za­do. Tenía 38 años. Var­ios de sus cóm­plices tam­bién fueron ahor­ca­dos. Gual murió, prob­a­ble­mente enve­ne­na­do por un real­ista, en Trinidad en 1800”. Dic­cionario de His­to­ria de Venezuela, Fun­dación Polar, 1988.   

La con­spir­ación de Gual y España, deve­la­da el 13 de julio de 1797, fue la primera ocur­ri­da en Venezuela que se pro­pu­so la susti­tu­ción del rég­i­men colo­nial y la autori­dad del Rey español por un tipo de gob­ier­no repub­li­cano muy influ­i­do por las ideas de la Rev­olu­ción France­sa (1789).

A pesar de su fra­ca­so hay que con­sid­er­ar­la como muy sig­ni­fica­ti­va, ya que planteó en su momen­to, una dis­tin­ción entre un pasa­do que tenía que ser super­a­do y aboli­do por un nue­vo tiem­po basa­do en el tri­un­fo de la lib­er­tad sobre el despotismo. 

Sus prin­ci­pales eje­cu­tores fueron hom­bres iden­ti­fi­ca­dos con el pro­gra­ma liberal/republicano, tal como se puede con­statar a través de la lec­tura de sus prin­ci­pales doc­u­men­tos, elab­o­ra­dos para ser eje­cu­ta­dos den­tro de la acción pública. 

Manuel Gual

Entre ellos cabe destacar: los “Dere­chos del hom­bre y del ciu­dadano con varias máx­i­mas repub­li­canas”; el “Dis­cur­so dirigi­do a los Amer­i­canos”; la “Car­maño­la Amer­i­cana” jun­to a la “Can­ción Amer­i­cana” y los 44 artícu­los de las “Orde­nan­zas”. 

Por primera vez las autori­dades españo­las tuvieron que hac­er frente a un movimien­to clara­mente poli­ti­za­do; ya no se trata­ba de ir en con­tra de los impuestos, monop­o­lios, abu­sos de autori­dad y en con­tra del rég­i­men de esclav­i­tud. En 1797 todo el edi­fi­cio colo­nial fue cues­tion­a­do rad­i­cal­mente, y se vivió la necesi­dad, por parte de un grupo de ciu­dadanos, de que éste tenía que ser superado. 

Con la con­spir­ación de Gual y España, Venezuela entró por primera vez al ámbito de la políti­ca, enten­di­da ésta, como debate y con­flic­to entre ide­ologías y filosofías dis­tin­tas con relación al poder, la sociedad y el hom­bre; la sociedad colo­nial dejó de ser un ámbito de pen­samien­to único.

Todo indi­ca que fue un movimien­to de int­elec­tuales par­dos y mes­ti­zos con par­tic­i­pación pro­tagóni­ca de lib­erales españoles reclu­i­dos en cárce­les vene­zolanas como Juan Picor­nell, Manuel Cortés Cam­po­manes, José Lax y otros, quienes habían trata­do de pro­nun­cia­rse en España con­tra la Monar­quía en la tam­bién fra­casa­da con­spir­ación de San Blas en Madrid, febrero del año 1796.

Este movimien­to con­spir­ador, deve­la­do en el Puer­to de La Guaira, causó un gran desconcier­to e impacto entre los fun­cionar­ios españoles de la Coro­na, y entre el sec­tor de los blan­cos criol­los quienes temieron el tras­fon­do social que poseía. 

Muchos de estos blan­cos criol­los se ofrecieron ante las autori­dades españo­las para colab­o­rar con la repre­sión del movimien­to, algo que ya era común en este tipo de cir­cun­stan­cias; el miedo a un cam­bio de rég­i­men era ina­cept­able para los encum­bra­dos criol­los sat­is­fe­chos con el alto reconocimien­to y sta­tus que habían alcan­za­do y del cual hacían ostentación.

Una de las “Orde­nan­zas” dice lo sigu­iente: “Se declara la igual­dad nat­ur­al entre todos los habi­tantes de las Provin­cias o Dis­tri­tos y se encar­ga que entre los Blan­cos, Indios, Par­dos y Morenos reine la may­or armonía, mirán­dose como her­manos en Jesu­cristo iguales por Dios, procu­ran­do aven­ta­jarse solo unos a otros en méri­tos y vir­tudes que son las úni­cas dis­tin­ciones reales y ver­daderas que hay de hom­bre a hom­bre y habrá en lo suce­si­vo entre todos los indi­vid­u­os de nues­tra República”. 

Todavía en julio de 1800, luego de tres años, se sigu­ió ven­ti­lan­do en los tri­bunales españoles los suce­sos de La Guaira.

Johann Rugen­das (n.1802, m.1858), Lle­ga­da del gen­er­al Fran­cis­co de Miran­da a La Guaira en 1810 (ca.1822). Col. Fun­dación Boul­ton, Caracas

La may­oría de los impli­ca­dos ter­mi­naron en el pre­sidio, algunos fueron sev­era­mente cas­ti­ga­dos con la pena de muerte como en el caso de uno de sus cabecil­las: José María España, eje­cu­ta­do el 8 de mayo de 1799; otros cor­rieron con mejor suerte y pudieron escapar hacia las islas veci­nas como Manuel Gual y Juan Picor­nell, man­te­nien­do sus activi­dades rev­olu­cionar­ias a través de la pro­pa­gan­da y entran­do en con­tac­to con otros adep­tos a la causa como Fran­cis­co de Miran­da en Lon­dres, el colom­biano Nar­iño y algu­nas autori­dades ingle­sas dis­pues­tas a colab­o­rar como el Gob­er­nador de Trinidad Thomas Picton.

El his­to­ri­ador merideño Alí López, Pre­mio Nacional de His­to­ria, y uno de los prin­ci­pales exper­tos en el tema y quién ha estu­di­a­do las reac­ciones de las autori­dades colo­niales vene­zolanas ante los suce­sos de La Guaira en 1797, ha lle­ga­do a las sigu­ientes conclusiones: 

Juan Bautista Mar­i­ano Picor­nell y Gomila

1. La vul­ner­a­bil­i­dad del poder políti­co y mil­i­tar de la Provin­cia de Venezuela con­trasta­ba con la efec­ti­va acción judi­cial de la Real Audi­en­cia des­de su instalación. 

2. La alian­za de las elites locales jun­to con las autori­dades colo­niales para reprim­ir cualquier alteración del orden establecido. 

3. Las drás­ti­cas medi­das y cas­ti­gos evi­den­cia­ron el temor a la propa­gación de las ideas repub­li­canas que pud­iesen alen­tar otra con­spir­ación de igual signo. 

4. El ideario rev­olu­cionario empezó a ser cono­ci­do por la élite criol­la, quienes actu­arán en 1810 sigu­ien­do los pasos de Gual, España y Picor­nell, bajo el impul­so de nuevas circunstancias.

CorreodeLara

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