El oficial más joven del Ejército Libertador

Omar Garmendia
Cronista y escritor

Conocidas son las acciones guerreras heroicas del general en jefe y prócer de la Independencia José Félix Ribas, nacido en Caracas el 19 de septiembre de 1775 del matrimonio de Marcos de Ribas y Bethencourt y de Petronila de Herrera y Mariñas, los cuales procrearon once hijos, aunque otras fuentes refieren doce (Geneanet, 2022), siendo el niño José Félix el menor de todos ellos.

José Félix Ribas

Desde 1813 fue vencedor de las batallas de Niquitao, Los Horcones y Vigirima. Su más importante batalla, entre las numerosas en que participó fue la de La Victoria, efectuada 12 de febrero de 1814, con un grupo de reclutados entre jóvenes y seminaristas, sin experiencia en lides bélicas.

En esa ocasión logró derrotar a las fuerzas realistas de José Tomás Boves. Antes de la batalla, Ribas había pronunciado la famosa frase arengatoria frente los aterrados bisoños soldados: “¡No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer!”.

A los 21 años, se casó el 1° de febrero 1796 en Caracas con María Josefa Palacios y Blanco (1778-1824), tía carnal de Simón Bolívar por ser hermana de doña María Concepción Palacios y Blanco, madre del Libertador, por lo que Ribas, el héroe de Niquitao, Los Horcones y “Vencedor de los tiranos de La Victoria”, pasó a ser tío político del Libertador. El enlace tuvo 2 hijos: José Félix Valentín de la Concepción Ribas y Palacios y Josefa de Ribas y Palacios, por lo que ambos son primos hermanos de Bolívar.

Caballería en la Batalla de La Victoria

El niño José Félix Valentín nació el 14 de febrero de 1811 y tres años después, el 12 de febrero de 1814, se efectuaría la batalla de La Victoria con la brillante actuación de su padre. Al día siguiente del triunfo de la acción bélica, es decir el 13, desde la ciudad de Valencia, Bolívar pronuncia una elocuente  proclama a las tropas y, como una gracia especial, muy propia de la magnanimidad del Libertador, como halago, honra y acto de dignidad hacia los jóvenes caídos que se inmolaron en La Victoria, Bolívar, por medio del coronel Tomás Montilla, le envía al general Ribas, el despacho por el que se le otorga a su hijo José Félix Valentín Ribas, un día antes de que cumpliera tres años de edad, el título de capitán vivo y efectivo de infantería de línea:

Por cuanto usted ha salvado la patria el día de ayer, derrotando completamente al enemigo en la ciudad de La Victoria, por tanto ha tenido a bien el Libertador nombrar al hijo de usted ciudadano José Félix Ribas y Palacios, Capitán vivo y efectivo de Infantería de línea, con el goce de sueldo de tal desde hoy por la antigüedad del día en que empezare a hacer el servicio.

Con esta fecha se comunica al Inspector y al señor secretario de Hacienda, y yo tengo el honor de participarlo a usted, para su satisfacción. Dios guarde a usted muchos años.

Cuartel general de Valencia, 13 de febrero de 1814, 4 y 2

Tomás Montilla

(Röhl, J. 1971, p. 197).

De manera que, con este acto de nombramiento, el párvulo se convierte en el oficial más joven del mundo.  

Origen y destino

José Félix Ribas y Palacios (colección Pérez Tenrreiro)

De aquí en adelante su vida como ciudadano da otros giros. José Félix Valentín de la Concepción Ribas y Palacios es poco mencionado aun en las biografías de su heroico padre y ni siquiera pudo ingresar al ejército a pesar de sus prosapias y apellidos y de insistir en hacer valer sus derechos como capitán, grado emitido por el Libertador, su primo.

Años después de quedar huérfano por la muerte de su padre el 31 de enero de 1815, al cumplir once años de edad su madre lo hace enviar a Francia donde permaneció siete años, bajo la tutela de las hermanas de los generales Tomás y Mariano Montilla, con el fin de proporcionarle una esmerada educación.

En el transcurso de su estadía en Francia muere su madre en 1824 y su regreso a Venezuela se efectúa en 1829. Un año después contrae enlace matrimonial con Amalia Anzola Tovar y de ese matrimonio procrean tres hijos, José Félix, José Ignacio y Trina Ribas Anzola.

En 1830 muere su primo y protector el Libertador Simón Bolívar. Se dedicó a la agricultura en las fincas heredadas de su madre y se estableció en Guarenas. En 1842 formó parte del séquito familiar de acompañantes a la llegada de los restos de Simón Bolívar hasta la Catedral de Caracas.

Durante esos años había solicitado persistentemente ante el Congreso su incorporación al ejército, además del reconocimiento de su antigüedad y pago de sueldos, sin logro alguno. Para 1856 el Congreso al fin reconoció la suma de 20.000 pesos, de los cuales  solo le llegaron a pagar 416 (Fleitas Núñez (2014).

Al enviudar de su esposa doña Trinidad Anzola contrae segundas nupcias con doña Carmen Villavicencio y se traslada a Caracas hasta el fin de sus días el 18 de junio de 1875 a los 64 años de edad. Al quedar viuda su segunda esposa, junto con otros coherederos, continuaron gestionando ante los poderes públicos los haberes militares, sueldos y montepíos que le correspondían al difunto esposo por su condición del curioso nombramiento como capitán más joven del mundo. De eso hace ya más de 200 años.


Referencias
Fleitas Núñez, Germán (2014). Noticias sobre el hijo de Ribas. [Documento en línea] Disponible:

http://germanfleitasnunez.blogspot.com/2014/03/noticias-sobre-el-hijo-de-ribas-por.html Consulta: 08-01-2022,
Geneanet (2022). José Félix de Ribas y Herrera. [Documento en línea] Disponible:

https://gw.geneanet.org/flpantin?lang=es&n=ribas+y+herrera&oc=0&p=jose+felix+de&on_register_success=1 Consulta: 02-01-2022
Röhl, Juan (1971). Quinientas y unas pequeñas historias. Caracas: Monte Ävila Editores C. A.

Omar Garmendia

Escritor. Ensayista. Cronista de libre ejercicio. Profesor Titular UCLA, Doctor en Educación y Magister Scientiarum en Lingüística blogculturaomar.blogspot.com

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