El valle del bariqui origen de un nombre

Omar Garmendia
Cronista y escritor

El nombre de Barquisimeto o “Variquecemeto”, voz caquetía, aparece transcrita por vez primera en la relación de viajes de Nikolaus de Federmann, escrito en alemán en 1530 en el libro “Historia indiana” (Indianische Historia), publicado en 1557 y en donde se narra con todo detalle la travesía efectuada por este conquistador alemán desde su salida de Coro el 12 de septiembre de 1530 hasta el 31 de octubre de ese mismo año cuando llega al valle del río Barquisimeto. Federmann fue el primer europeo que contempló el esplendoroso valle del Turbio


Del libro de Nikolaus Federmann «Indianische Historia», donde se menciona por vez primera la provincia de «Variquecemeto.

Desde que el nombre de “Variquecemeto” aparece por vez primera en la relación de viajes de Nikolaus de Federmann en 1530, primer europeo que vio el esplendoroso valle del Turbio, mucho se ha escrito sobre el significado de esta palabra. Aparte de la variedad de grafías o formas de escribir el vocablo desde 1530 por parte de escribanos y copistas, el etnolingüista Renato Agagliate (2002, págs. 14-17) consigna 41 variantes fonéticas y morfológicas aparecidos en distintos documentos, la forma “Barquisimeto” ya aparece consolidada en antiguos pliegos e infolios del siglo XVI (Pedro de Aguado, Fray Pedro Simón, José de Oviedo y Baños, entre los más conocidos).

El primer significado atribuido a los que una vez se mudaron de las agrestes selvas de Buría a la zona del valle del Turbio, aparece en la Relación Geográfica de la Nueva Segovia de Barquisimeto en 1579: la ciudad se llama Barquisimeto porque está junto a un río que trae el agua turbia, que parece ceniza, la cual los indios caquetíos llaman “barisi” que significa “ceniza” y por esa razón se llama el río Barquisimeto, que quiere decir “agua cenicienta”

Hasta aquí todo eso es conocido. Sin embargo, el etnolingüista Renato Agagliate nos dice que el nombre “barisi” viene de una «planta trepadora bignoniácea llamada barquí, barquís, bariquí, bariquiís o barique en lengua caquetía, de flores purpuráceas, aunque también hay blancas y una sapindácea de flor blancuzca y fruto rojo». Crece en hondonadas, bajíos, cañadas. Las hojas, al secarse, adquieren color rojizo, y que además presenta «zarcillos»(Agagliate, Renato,2002).

Es muy común en Venezuela y también le dicen aguacatico, bejuco mulato, azucarito, cafecito y coralito Esta planta la utilizaban los indios para pintarse en algunas situaciones y tenían propiedades medicinales. Los caquetíos se untaban con la pasta que hacían con ella por todo el cuerpo cuando trabajaban o viajaban, pues les servía como protector solar (¡el protector solar ya existía antes del siglo XVI en nuestro suelo!).

También la usaban en ceremoniales de sacrificio con jóvenes de 15 años para hacer que lloviera. Embadurnaban a la ofrendada con el colorante rojo y luego la degollaban en una piedra de sacrificios (Amador Camejo Octavio refiere que se había encontrado tiempo atrás en el bosque Macuto una piedra para tales fines).Los tureros (baile de Las Turas) se pintan la cara con este colorante.

El nombre de Barquisimeto como «agua cenicienta» sigue siendo válido por tratarse de un hidrotopónimo (río Turbio) y lingüísticamente hablando, no hay duda que «barisi» significa «ceniza». Pero por tratarse de voces indígenas que sufrieron mutaciones por parte de copistas, escribanos y hablantes españoles, muchos aspectos deben ser explicados en este caso.

Tiene sabor dulce el barisi, por lo que, eludiendo los tecnicismos etnolingüístcos que Renato Agagliate expone haciendo un largo análisis de la palabra Barquisimeto», sería «Bariqui Semetu«. Semetu significa «dulce» en lengua achagua emparentada con la caquetía, por lo que la palabra Barquisimeto significaría “barquís dulce”, (hay que recordar que al barquís o bariqui le dicen azucarito), de modo que se trataría de un fitónimo, es decir el nombre derivado de una planta y no de un río (el Turbio).

  El término «ceniza» (barisi) vale también como «brasa», tal vez en alusión al color rojo de las hojas de la planta en cuestión. Pero en el mundo indígena la brasa es una metonimia de ceniza (brasa con ceniza). Explicar por qué «barisi» se transformó en «bariqui» por metátasis (agregarle sonidos o trastocar su posición en una palabra),  es debido a las costumbres lingüísticas españolas y también indígenas.

El problema viene porque la palabra Barquisimeto es muy larga y está compuesta por tres elementos: bariqui-si-meto. ¿dónde está la palabra que significa agua? ¿Será «meto»? El cronista Fulgencio Orellana hace la aguda observación de que en nuestro estado no existe ningún río que termine en «meto«, aun siendo cursos de agua grises y «cenicientos». Habría que explicar la partícula «si«.

Pero «semetu» es voz aruaca de la familia lingüística caquetía que significa «dulce», pero también «sabroso» y aun «saludable» por las propiedades medicinales de la planta. Tal vez nunca sabremos qué significa en realidad Barquisimeto, porque el proceso de conquista y colonización se encargó de aniquilar las lenguas indígenas y su sustitución y deformación de las mismas, hasta el punto de ignorar, en muchos casos, su verdadero origen y significado.


Fuente consultada:
Agagliate, Renato (2002). Barquisimeto y su bejuco inspirador. Estudio etimológico del hidrotopónimo larense. Sanare: Fondo Editorial Río Cenizo. Concejo Municipal de Iribarren).
Foto de la portada: Valle del Turbio, de Ramón Lizardi

Omar Garmendia

Escritor. Ensayista. Cronista de libre ejercicio. Profesor Titular UCLA, Doctor en Educación y Magister Scientiarum en Lingüística blogculturaomar.blogspot.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *