El Obispo Martí y Cabudare

 

Américo Cortez
Cronista de Cabudare


En este año de triple Bicentenario para nuestro municipio Palavecino (nacimiento de Simón Planas, de la Parroquia Eclesiástica y muerte de nuestro epónimo Cristóbal Palavecino), traemos la visita del Obispo Martí a Cabudare.

El Obispo Mariano Martí fue el obispo que más se movilizó por toda Venezuela, en lo que se llamaban Visitas Pastorales. Estuvo en esa responsabilidad desde 1772 hasta 1784. Falleció en Febrero de 1892. Recorrió gran parte de Venezuela. Creó cerca de 52 parroquias y recopiló información importantísima sobre los pueblos: número de habitantes, actividades económicas, templos, capillas, escuelas, costumbres, clima, recomendaciones y todo lo concerniente y necesario para que la iglesia tomara decisiones, algunas veces (en nombre de Dios), alterando o consolidando los planes de los gobernantes de turno. Hizo hincapié en el cumplimiento de las normas eclesiásticas, imponiendo censuras, castigos y penitencias en las actuaciones que tenían los habitantes de los pueblos, sobre todo los curas. Cualquier asunto era estudiado y juzgado por las leyes eclesiásticas.

En su Visita pastoral de 1779 a los sitios de las Cojobas, Bureche, Cabudare y Santa Rosa del cerrito, todos territorios del hoy Palavecino a excepción de Santa Rosa. El 19 de febrero de 1779 estuvo en las Cojobas, lo que hoy es el parte del Fuerte Terepaima, visitando la capilla u oratorio, establecida bajo la invocación de la Madre de Dios de la Concepción. Esta hacienda de las Cojobas existió desde 1625.

De las Cojobas pasó el día 20 al sitio de Bureche, donde la familia de Luis de Alvarado tenía hacienda, también con oratorio o capilla edificada a la advocación de la Inmaculada Concepción. Luis de Alvarado fue padre del Alférez Real Juan José Alvarado de la Parra. En las Cojobas y Bureche tomo nota del estado de los oratorios y dejó órdenes a sus propietarios para sus mejoras.

Estas dos capillas, la de las Cojobas y la de Bureche fueron de las primeras en nuestro territorio de Palavecino, conjuntamente con la de San Rafael del Taque. Las tres datan de aproximadamente de comienzos de 1600.

Luego de visitar Bureche, va al pueblo del cerrito de Santa Rosa y visita la iglesia que está bajo la invocación de Santa Rosa de Lima, regentada por el cura Sebastián Bernal. Este pueblo de Santa Rosa, para esa fecha, tenía aproximadamente doscientos habitantes indígenas gayones.

Al día siguiente, vino a Cabudare, que pertenecía a la Parroquia de Santa Rosa. Revisó los terrenos y se reunió con los vecinos de Cabudare, quienes habían introducido una solicitud para la erección del nuevo curato y parroquia de Cabudare, desmembrándola de la de Santa Rosa. A Cabudare, para esa fecha se le conocía como un sitio. El censo que practicó el Obispo Martí, en esos días, arrojó la cantidad de 3.344 almas en la parroquia de Santa Rosa, de las cuales, la gran mayoría estaban del río Turbio y Claro hacía acá, en la otra banda quedaba Santa Rosa, razones más que sobradas para que los que habitaban de este lado solicitaran la erección de la nueva parroquia.

Sin embargo, no fue sino el 3 de octubre de 1785 cuando el Obispo Martí pudo hacer el Auto (especie de Decreto), para la erección de la Parroquia de Cabudare. Lamentablemente la oposición de los curas de Barquisimeto y Santa Rosa, usando cualquier argucia evitó la consolidación de aquel Decreto.

Sin duda, aquel hecho sirvió de base para que en 1817 (treinta y dos años después) los hacendados de Cabudare insistieran en sus solicitudes. Aquí hago un alto, porque pareciera que no hubiera, en tanto tiempo desde el Decreto del Obispo Martí, diligencias para consolidar a Cabudare como pueblo. No es así, siempre se dirigieron peticiones, basadas siempre en el tronchado decreto de Martí. Algunos, como el desaparecido Padre Renzo Begni, consideraron que el 3 de octubre debería ser el Día de Cabudare (porque el Decreto fue realizado más no ejecutado).

En 1817 se encaminó el asunto para la consecución de la erección de la nueva Parroquia Cabudare, desmembrándola de la de Santa Rosa, lo que se logró el 1º de Abril de 1.818. A continuación transcribo el Auto del Obispo Martí, tratando de cabudareñizarlo, ya que contiene algunas palabras en el español de la época y como nuestro interés es que sea entendible, ciento por ciento, por ser el primer documento de interés vital sobre Cabudare. Los subrayados son nuestros.

Auto. Caracas tres de octubre de mil setecientos ochenta y cinco años. Por cuanto en la Santa Pastoral visita que practicamos de las Parroquias de la ciudad de Barquisimeto y pueblo de Santa Rosa, que es de indios, en cuyos territorios se hallan también entre otros el sitio de Cabudare, confinante con estas dos Parroquias y a distancia considerable, perteneciente al Vicario de dicha ciudad de Barquisimeto; reconocemos que en el referido sitio de Cabudare y en contornos se hallan habitando tres mil y quinientas personas poco más o menos de ambos sexos y diferentes edades retiradas de las expresadas parroquias, expuestos por su situación a no oír misa los días festivos, carecer de los santos sacramentos, instrucción en la doctrina cristiana y demás socorros espirituales, especialmente en tiempos de lluvia, por la distancia, barreales, atolladeros y ríos que intermedian, que van de dicha ciudad y Río Claro, más otras dificultades del camino, por tanto en conocimiento de estar procurando como es de nuestra obligación el mayor alivio y consuelo espiritual de aquellas almas, declaramos que en el referido sitio de Cabudare es útil y aún necesaria una nueva iglesia parroquial, estableciéndose esta en el expresado sitio de Cabudare que es la parte de aquel terreno que se ha reconocido por más cómodo y a propósito para ello, y que sea bajo los limites siguientes: Por el Oriente la línea que debe tirarse desde la cabecera de la quebrada que llaman de Caraulla y continuarse hasta el río de Barquisimeto, saliendo al frente de la legua de tierras, del pueblo de indios de Santa Rosa, contándose dos leguas hasta dicha línea y con la que se divide de la Parroquia de el Aserradero. Por el Poniente le sirve lindero a la nueva Parroquia las aguas de Río Claro, hasta el que se cuenta una legua y desemboca en el río Barquisimeto, con cuyo límite queda separada de la de Barquisimeto. Por el Norte las aguas del enunciado río de Barquisimeto, tomadas hacia abajo, desde dicha línea hasta encontrar con la boca del expresado río Claro, separándose también esta nueva Parroquia de Cabudare por este lindero, de la del pueblo de Santa Rosa, hasta donde se encuentra legua y media y por el sur le sirve de lindero la serranía que llaman Cocorotico y de Cabudare, hasta donde se cuenta una legua continuando, por las cumbres de dichas serranías, hasta salir a la cabecera de la referida quebrada de Caraulla, de suerte que el territorio demarcado para esta nueva Parroquia en el mencionado sitio de Cabudare, consiste de oriente a poniente de tres leguas y dos y media que se cuentan de Norte a Sur, todo poco más o menos y comprende los sitios de Cabudare, Jobal, Barrancas, Mayal, Tarabana, Cojobas, Carrizal y otros más habitados todos del sobredicho número de personas, todo el cual terreno deslindado declaramos pertenecer a la referida Parroquia del enunciado sitio de Cabudare, como también son pertenecientes a ella todos los habitantes de dichos sitios y territorio demarcado para que entre ellos se ejecute el repartimiento que corresponde a cada uno, según sus posibles, hasta la cantidad de doscientos pesos, para congrua del cura que ha de nombrarse conforme a disposiciones canónicas y leyes del Real Patronato, más veinticinco pesos para pan, vino y cera, cuyas cantidades han de satisfacer anualmente hasta que el cura y la iglesia parroquial tengan diezmos suficientes para congrua de aquel y oblata de esta. Siempre han de pagar las primicias y obvenciones por entero, que cobrará el enunciado cura, con arreglo a todas las sinodales de esta Diócesis y también pagarán dichos feligreses para la fábrica de la iglesia, los gastos de sepultura y demás derechos pertenecientes a la misma fábrica, según lo dispuesto en la misma sinodal y para que luego se proceda al referido deslinde y demarcación del territorio, así especificado con prorrateo de congrua, oblata y dos tercias partes del costo de otra iglesia y un ornamento. Nombramos al Doctor Don Felipe Prado, Cura Decano y Vicario foráneo de dicha ciudad de Barquisimeto y por enfermedad u otro impedimento a Don Pedro Francisco de Anzola, Cura menos antiguo de otra ciudad. A fin de que el señor Don Manuel González Torres, Brigadier de los Reales eméritos, Gobernador y Capitán General de esta Provincia, Vice Regio en ella, se sirva acudir a lo que llevamos expuesto y que la otra tercera parte del costo de fábrica se pague de la Real Hacienda, conforme a las leyes y destinos. Así mismo las personas que por una parte asistan al mencionado deslinde y prorrateo, el presente Notario Vicesecretario, o su teniente, lo pondrá en noticia de dicho Señor Gobernador y Capitán General, Vice Patrono Regio con recado político y venia de estilo, dándole testimonio si lo pudiere o dejando este expediente en su mano. Mariano Martí de Caracas lo proveyó su señoría Ilustrísimo el Obispo, mi señor y lo firmó ante mí Miguel de Yrimo Vicesecretario.

Diligente e inmediato pasé al Palacio del señor Gobernador y Capitán General y procedido con el recado político y venia acostumbrada. Puse en manos de su señoría este expediente. Doy fe. Méndez, Notario.      

Debemos hacer algunas anotaciones adicionales sobre el Auto del Obispo Martí que debió fundar la Parroquia Cabudare en 1785.

  1. Fue realizado luego que el Obispo Martí en 1779 había visitado algunos sitios de Cabudare, es decir, luego de demostrar “in situ” que era necesaria la creación de la parroquia y corrobora en el escrito que es el sitio de Cabudare el más apropiado para la sede de la parroquia, a pesar que no tenía ni una capilla construida. A pesar de que en Las Cojobas y Bureche si las había.
  2. La cantidad de personas que vivían en la Parroquia de Santa Rosa (a la cual pertenecía Cabudare) era inferior, como lo dice Martí a la que vivía de este lado de los ríos Barquisimeto (Turbio) y Claro. En otro documento leemos que habitaban aproximadamente 200 indios en Santa Rosa, razón que privó para la emisión del Auto para la erección de la Parroquia Cabudare.
  3. A pesar que Martí se reunió con los hacendados del lado de Cabudare y expusieron los motivos para la nueva parroquia, los curas de Santa Rosa y Barquisimeto desmontaron los motivos alegando que eran falsos. Por ello, hubo que esperar hasta 1.818, para hacer realidad la parroquia Cabudare.
  4. El decreto de la Parroquia de 1818, no incluye sitios como el Mayal, las Lomas (Loma Redonda) y las Cojobas, es decir, el Decreto del Obispo de Martí era más completo. La parroquia de Barquisimeto se quedó en 1818 con esos sitios y no fue sino hasta 1.826, cuando entraron a formar parte de la Parroquia Cabudare, que es el definitivo lindero que tenemos en la actualidad.
  5. El sitio El Jobal era en ese tiempo, lo que hoy conocemos como Los Rastrojos y sus inmediaciones.
  6. El sitio de Las Cojobas es el espacio donde existió más tarde el caserío del mismo nombre, ubicado en las cercanías del nuevo cementerio de Cabudare (Jardines Celestiales) y el Fuerte Terepaima.
  7. El sitio de Tarabana era lo que hoy es la hacienda Tarabana, Santa Rita, La Mendera, el Peñusco y gran parte de Agua Viva.
  8. Caraulla y su quebrada están ubicadas en las inmediaciones de la carretera vieja a Yaritagua, cercano al caserío Papelón.
  9. Cocorotico, aún existe como pequeño espacio de producción de ganado y leche y está ubicado cercano al Fuerte Terepaima.
  10. Inferimos que solo pudo el Obispo Martí emitir el Decreto en 1785, no antes, tomando que su Visita Pastoral a Cabudare y otros sitios de lo que hoy es Palavecino fue en 1779. Pasaron 6 años para el Decreto.
  11. Los argumentos de los curas de Santa Rosa y Barquisimeto siempre fueron los mismos, a saber: Que perjudicaban a sus parroquias en lo económico, que se maltrataban a los indios que venían a trabajar en esta banda del río, que no era cierto que no podían asistir a misa en Santa Rosa o Barquisimeto y que las distancias no permitían crear una nueva parroquia. La verdad verdadera expuesta por algunos historiadores era que disminuían las rentas de los curas. Además la ubicación geográfica de Cabudare, era, en ese tiempo, el camino obligado para los llanos y el centro del país. Era un reto para los comerciantes de Barquisimeto, ya que viajeros compraban en los sitios de Cabudare, quitándole clientela al comercio barquisimetano.
  12. Por lo expuesto en el punto anterior fue que en 1818 el cura de Santa Rosa Juan de Mujica, por fin aceptó la creación de la Parroquia de Cabudare….pero quedando él como Párroco de la nueva parroquia de Cabudare, “mansa la lapa”.
  13. Oblata: Dinero que se le dá al sacristán a la fábrica de la iglesia para el gasto de vino, hostias, cera (velas) y otros ornamentos que se usan en los actos litúrgicos, sobre todo en la misa.
  14. Congrua: La parte que se le da al eclesiástico que tiene cura de almas y que no recibe diezmos.
  15. Sinodal (es): Persona (s) consideradas honesta de suficiencia y próvida por sus conocimientos, la cual es nombrada por un sínodo para dar testimonio de la observancia de los estatutos, normas y leyes. También refiere a las leyes eclesiásticas (leyes o estatutos sinodales).
  1. Legua: Medida de longitud que equivale a 5.572 metros.

En próxima ocasión analizaremos los censos de 1779 y 1818, fundamentales ambos para la creación de la parroquia.

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