Barquisimeto tuvo dos plazas Bolívar al mismo tiempo

 

Concluida la guerra de independencia con los triunfos en Carabobo, en junio de 1821 y la victoria naval en el lago de Maracaibo, en julio de 1823, la municipalidad caraqueña decide en 1825 erigir una estatua a su hijo heroico, Simón Bolívar pero nunca se cumplió.


No fue hasta tiempos del caudillo general Antonio Guzmán Blanco cuando se decretó y construyó la plaza Bolívar de Caracas, a inaugurar en 1883 en el centenario del natalicio del Libertador. Comenzaba la era de erigir monumentos a héroes y batallas.

En 1907 el gobernador de Barquisimeto, general Santiago Briceño Ayesterán construyó la plaza Bolívar de la ciudad en la plaza real de los franciscanos, frente a la catedral, la iglesia de San Francisco de Asís. Del monumento quedan apenas unas fotografías donde se aprecian detalles de la escultura, su base circular y un cuadrado donde estaban los bustos de Sucre, Páez, Lara, Jiménez, Iribarren y Cedeño. En el centro sobresalía el busto de Simón Bolívar. Expertos y críticos la consideraron un adefesio y el común del pueblo la llamaba burlonamente “la torta”.

Gómez al poder en Lara

A raíz del alzamiento del general José Rafael Gabaldón en montañas trujillanas, en abril de 1929 Eustoquio Gómez fue nombrado presidente del Estado Lara. Muy asustados lo recibieron los larenses, pero lentamente lo fueron aceptando como una más de las desgracias de la dictadura a la que no podían oponerse. El recién llegado puso orden en la pueblerina capital.

Una razzia social recogió las puticas para recluirlas, ordenó recoger los puercos y los mendigos de las calles y algunas vías fueron pavimentadas para transitar su Lincoln negro de lujo, llamado por el pueblo “la urna”.

Eustoquio Gómez ordenó la erección del pedestal para la colocación de la estatua ecuestre del Libertador traída de Europa y en diciembre de 1930, entre música y fuegos artificiales, en ambiente de fiesta Barquisimeto estrenó una segunda plaza Bolívar, para conmemorar el centenario de la muerte del Libertador y un año más del golpe de estado que el dictador, Juan Vicente Gómez le dio en diciembre de 1908 a su compadre, el presidente Cipriano Castro, a quien no dejó entrar al país cuando se fue a Alemania, a curarse la próstata enferma de sus desórdenes.

En 1851 la manzana que hoy ocupa en el centro histórico de la ciudad fue despejada de las ruinas de viviendas destruidas por el terremoto de 1812 para crear la plaza Concepción, pero no se hizo. En 1881 se decretó la plaza Guzmán Blanco.

En 1896 el general Aquilino Juares la dotó de rejas y la denominó Plaza Miranda y decretó erigir allí una estatua al Precursor, pero esto tampoco se cumplió. En 1925 el general Lizarraga le otorgó el nombre del Padre de la Patria, pero de allí no pasó. La nueva plaza Bolívar de Barquisimeto fue estrenada con retretas, baile, algarabías y fuegos artificiales en diciembre de 1930.

Ya existía otra plaza Bolívar, frente a la antigua catedral. En 1939, “la torta” fue demolida y quedó una sola plaza al Libertador.

Juan José Peralta

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