José Félix Ribas en la Batalla de Los Horcones, 1813

 

Circunstancias propias de la difícil época independentista, obligaron al coronel José Félix Ribas a avanzar hasta más allá de donde se lo ordenó el Libertador Simón Bolívar, con su pequeño ejército compuesto principalmente de patriotas merideños y voluntarios neogranadinos, al sitio conocido como Los Horcones, situado al Oeste de Barquisimeto donde un contingente realista lo esperaba fuertemente armado y ocupando excelentes posiciones.

Triunfó el admirable destacamento de soldados comandados por Ribas, el 22 de julio de 1813 y el tema, como es natural, se ha convertido en objeto de análisis críticos e interpretaciones históricas en las que lamentablemente se advierten informaciones que no se corresponden con la realidad de los sucesos y acerca de los participantes en ellos.

Las fuentes de los desaciertos historiográficos locales son dos. La principal es Telasco A. Mac- Pherson quien en 1883 escribió que en Los Horcones “tuvo lugar la memorable acción ganada por los patriotas al mando de Ribas y Lara…” y que después del triunfo, Ribas persiguió a los realistas “quedando en el sitio mismo de la acción su segundo el Comandante Jacinto Lara, con la infantería”.


Batalla de Los Horcones, Barquisimeto 1813

Antes, al enumerar los méritos militares de Lara, Mac-Pherson lo ubica “en Niquitao y Los Horcones, como segundo Jefe del general José Félix Ribas”

La segunda fuente son las Crónicas de Barquisimeto, de 1910, de Eliseo Soteldo, quien toma esta información de Mac- Pherson pero agrega de su personal cosecha que con Ribas “Venían principiando su gloriosa carrera militar Florencio y Pablo Hilario Giménez, Trinidad Morán, Estanislao Castañeda, José María Vargas y el que fue célebre oficial de caballería, vencedor del Sambo o el brujo Atanacio en el Callao, José María Camacaro y muchos otros…” (p. 32)

Va más allá Soteldo y dice algo que tampoco escribió Mac- Pherson y es que el mismo 22 de julio “A las 7 de la noche hizo su entrada con la infantería el Comandante Jacinto Lara y fue recibido con muchas demostraciones de contento y simpatía”.

Ni Mac–Pherson ni Soteldo dicen de dónde tomaron sus informaciones y en la documentación del tema nada de eso aparece, cosa que los historiadores locales debieron considerar antes de repetirlas e inducir a error a sus lectores.

Y como estas deficiencias se repiten reiteradamente, es conducente ofrecer informaciones debidamente documentadas que ojalá contribuyan a su corrección y depurar la visión acerca de aquellos acontecimientos con motivo de la conmemoración de los mismos.

La más gruesa de estas informaciones inexactas es la que se refiere a la participación de “quienes pronto formarán en el glorioso procerato de una tierra en que la historia y la cultura, teniendo por teatro el ámbito de una variada geografía, adquieren un sentido progresivo y creador”, según la lírica versión de don Lino Iribarren Celis, frase que antecede a su no probada afirmación de que en Los Horcones combatieron héroes larenses:
“Allí vienen – escribe – los que andando el tiempo serán nuestros héroes epónimos…: Jacinto Lara, Florencio Jiménez, Trinidad Morán, Estanislao Castañeda, José Ma. Vargas, José María Camacaro y José Hilario Jiménez”.

Como “su bautismo con la gloria” califica Iribarren lo que él apreció como una realidad que no comprueba y en su trabajo cita a O`Leary, a José Manuel Restrepo, el “Boletín del Ejército Libertador” Nº 6, del 25 de julio de 1813, y un relato, de enorme pertinencia testimonial, del Dr. José de la Cruz Limardo quien, con el cargo de Comisario, participó en esta batalla en la cual, incluso, actuó como edecán y asistió al joven merideño Gabriel Picón “herido por una bala de metralla”.

Limardo menciona en su relato al Teniente Tomás Planes, español, ayudante de Ribas (convertido por los historiadores en el barquisimetano Planas), a Vicente Tejera, Auditor de Guerra, al capitán Vicente Campos Elías, jefe de la infantería, a Pedro Pérez quiboreño que dio a Limardo una persona para venir a Los Horcones a averiguar sobre las fuerzas realistas, a Ignacio Oropeza quien regaló “un hermoso caballo rusio” a Ribas y a nadie más.

Al sitio conocido como Los Horcones, situado al Oeste de Barquisimeto llegó José Félix Ribas con su pequeño ejército compuesto principalmente de merideños y neogranadinos, donde lo esperaba un contingente realista fuertemente armado y el cual ocupaba una posición estratégica

El “Boletín…” se refiere al joven Gabriel Picón pero generaliza y sólo habla de “nuestra retaguardia”, mencionando los nombres de los jefes españoles González, Oberto, Cañas. No tenemos a la mano la obra de O´Leary. Restrepo nada dice de larenses participantes en esta acción militar.

En la página 6 de sus Memorias, el general Urdaneta, anota los nombres del Estado Mayor del ejército republicano, jefatureado por Bolívar y allí no se menciona como parte del mismo, ni siquiera a Jacinto Lara, prócer de cuya ejecutoria el libro de la independencia suramericana, contiene un largo capítulo.

Urdaneta alude a esta batalla muy de paso y Baralt tampoco nombra a quienes “andando el tiempo serán nuestros héroes epónimos” y más sorprendente es que en su Hoja de Servicios Militares, Florencio Jiménez no incluye a los Horcones como uno de los capítulos de su brillante gesta patriótica. Morán andaba por Ciudad Nutrias y como segundo jefe se desempeñaba Vicente Campo Elías, no Jacinto Lara quien, posiblemente acompañaba a Bolívar en Barinas, así que no existe documento, informe o testimonio alguno que respalde la afirmación de historiadores y cronistas locales asegurando la participación de próceres larenses en los Horcones. Y eso no demerita su glorioso procerato nacional y americano. Para nada.

Ramón Querales
Cronista del municipio Iribarren hasta su desaparición física

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