La Batalla de Carabobo y el municipio Palavecino

Yolanda Aris
Cronista Oficial del municipio Palavecino

El año 1821 será altamente positivo para los partidarios de la República y la independencia. Ese año se consolidarán buena parte de los proyectos políticos y militares de Simón Bolívar: La independencia de Venezuela a partir del triunfo logrado en  la Batalla de Carabobo y la liberación de casi todo el territorio nacional que pasaron a ser controlados por los patriotas; y la creación de la Gran Colombia, sustentada en la instalación del Congreso de Cúcuta, que ratificó la creación de esta República; y un primer paso hacia la libertad de los esclavos, con la ley de Manumisión que dictó este ente legislativo.

Luego de haberse roto el Tratado de Armisticio, de una serie de movimientos de las tropas patriotas y de una larga preparación; se produjo el encuentro entre los ejércitos republicano y realista, que definirá la independencia de Venezuela.

El 24 de junio de 1821, se desarrolló la Batalla de Carabobo, cerca de la ciudad de Valencia, que resultó decisiva. Confrontación donde Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, José Antonio Páez, Manuel Cedeño, Antonio Plaza, Santiago Mariño, Cruz Carrillo, José Francisco Bermúdez, Pedro Camejo (Negro Primero), entre otros seis mil hombres y algunas mujeres, se llenaron de gloria por el triunfo obtenido ante el bando realista dirigido por Miguel de La Torre y sus 4.200 efectivos.

Perdieron allí la vida, los Generales Manuel Cedeño y Ambrosio Plaza, junto a numerosos patriotas, entre ellos el Negro Primero.  La Gaceta de Caracas, el 4 de julio de 1821, difundió importantes  referencias a lo que significó la batalla de Carabobo, haciendo públicos algunos documentos:

Los siguientes documentos instruirán al mundo entero de la importancia de la victoria de Carabobo; de los principales agentes que obraron en ella; de lo que se debió a cada uno de los esforzados que sellaron allí la libertad de la patria y de la impotencia en que han quedado las armas de la España en Colombia para pretender sojuzgarla.

Entre los documentos, se dio a conocer el Parte dado por Simón Bolívar, al Congreso General de Colombia, el 25 de junio de ese año sobre la Batalla de Carabobo, que inicia con: “Ayer se ha confirmado con una espléndida victoria el nacimiento político de la República de Colombia.” Y luego de  reseñar el desarrollo de la batalla culmina señalando: “Acepte el Congreso Soberano, en nombre de los bravos que tengo la honra de mandar, el homenaje de un ejército rendido, el más grande y hermoso que ha hecho armas en Colombia en un campo de batalla.”

Allí mismo se difundió una proclama el 30 de junio, dictada por Bolívar al pueblo de Caracas, donde les anuncia: “Caraqueños: Una victoria final ha terminado la guerra de Venezuela…Todo se ha hecho por adquirir la libertad y el reposo…” Igualmente reseña como el Libertador fue recibido en esa ciudad por sus pobladores:

El pueblo en masa en todos sus estados, sexos, edades y condiciones no permitió a Su Excelencia,  un momento de descanso. Las demostraciones más sinceras de agradecimiento y de afecto ocuparon a S. E.  que las recibía con una ternura paternal y con el pudor de la moderación, estrechando entre sus brazos aún a los que poco antes fueron sus enemigos…”)

La Batalla de Carabobo permitió a los patriotas el control sobre la mayor parte del territorio venezolano, quedando algunos grupos realistas en Coro, Puerto Cabello y Maracaibo, quienes lograron huir del campo de esta batalla y se refugiaron en estos espacios. El Libertador en carta enviada a Fernando Peñalver desde Valencia el 10 de julio de 1821, dice: “Todo el país está en nuestro poder, excepto Puerto Cabello…”

Finalmente serán vencidos los realistas y liberados estos espacios en 1823, mediante la Batalla Naval del Lago de Maracaibo (24 de julio) y la Toma del Castillo de San Felipe en Puerto Cabello (8 de noviembre).

Los principales jefes militares de la acción carabobeña fueron: Simón Bolívar como Comandante en Jefe; Santiago Mariño, Jefe de Estado Mayor; Pedro Briceño, Ministro de Guerra, y el ejército estaba conformado por tres Divisiones.

La Primera División estaba al mando de José Antonio Páez, con los batallones Bravos de Apure y Cazadores Británicos y 6 regimientos de caballería: Guías de Apure, Húsares de Apure, Cazadores Valientes de Apure, Venganza de Mantecal, Muerte de Guasdualito y Honor. La Segunda División estaba dirigida por el General de División Manuel Cedeño, integrada por los batallones Tiradores, Boyacá y Vargas, y el escuadrón de caballería Sagrado. La Tercera División al frente del General de División Ambrosio Plaza, integrada por los batallones Rifles, Granaderos de la Guardia, Granaderos de Colombia, Vencedores de Boyacá y Anzoátegui, y el escuadrón de caballería Guardia de Honor.

No hay que olvidar la participación del sexo femenino durante el proceso de la lucha por la libertad de Venezuela, destacan: Luisa Cáceres de Arismendi, Josefa Camejo, Concepción Mariño, entre otras. Algunos historiadores han señalado igualmente la participación de varias mujeres en la Batalla de Carabobo.

En Caracas, Bolívar designó a su cuñado, el General Carlos Soublette como vicepresidente del Departamento de Venezuela y se restituyó a Caracas como capital del país, ya que desde 1819 lo había sido Angostura.

El escritor y novelista venezolano Eduardo Blanco escribió en 1881, la novela Venezuela Heroica, donde narra en estilo y lenguaje romántico la epopeya de la Guerra de Independencia, relatando el desarrollo de algunas de las batallas memorables que se produjeron en suelo venezolano: La Victoria, San Mateo, Las Queseras del Medio, Carabobo.

En una segunda edición en 1883 agregó las Batallas de Sitio de Valencia, Maturín, la invasión de los Seiscientos, La Casa Fuerte, San Félix y Matasiete; y además, la de  Boyacá, en Nueva Granada. Se apoyó en  testimonios de algunos de sus protagonistas.

Sobre la confrontación de Carabobo, donde exalta la valentía de sus protagonistas y busca generar un sentimiento patriótico, dice lo siguiente:

“Tres siglos de absoluto poderío quedaban sepultados por aquella jornada. Venezuela se levantaba libre, del polvo enrojecido con la sangre de sus hijos, y golpeaba con sus pesados grillos la espalda de sus dominadores.” (p. 341) y “Carabobo sella nuestra emancipación. Bolívar emprende nuevas lides, y hasta el templo del sol conduce la victoria: ´Bombona´, ´Pichincha´, Junín y ´Ayacucho´ son las huellas del gigante…” (p. 350)

Tras el triunfo de Carabobo, importantes personajes venezolanos que se habían exiliado para garantizar su seguridad regresaron al país para contribuir con la organización civil de la república independiente, entre ellos destaca el prócer civil barquisimetano José Ángel Álamo. Señala Francisco Cañizales Verde en Cinco Larenses en la Guerra de Independencia que:

“…Álamo, Cristóbal Mendoza y Fernando Peñalver, son hombres de la más íntima confianza y estima del Libertador, es decir el inseparable componente civil que formaba la esfera de solicitud y quehacer que plenaba la vida de Bolívar y sus grandes realizaciones de signo militar y político, inseparable para la vigencia de la obra revolucionaria y emancipadora.” (p. 40)

El Congreso de la República de Colombia ante la victoria de la Batalla de Carabobo que selló la independencia de Venezuela, decretó el 22 de julio de ese año, que: “Para recordar á la posteridad la gloria de este día, se levantará una columna ática en el campo de Carabobo.”  En 1921, en el centenario de esta batalla se construyó el Arco de Triunfo de Carabobo, durante el gobierno del General  Juan Vicente Gómez, que cumple este año su primer centenario.

El triunfo en la Batalla de Carabobo, le permitió a Bolívar liberar a Venezuela del dominio colonial y dedicar sus esfuerzos a consolidar la independencia de los territorios del sur. La anexión de Guayaquil a la República de Colombia, la liberación del Perú, la creación de Bolivia, el Congreso de Panamá y mantener la unidad de la Gran Colombia, serán los nuevos panoramas a enfrentar en los años siguientes.

Ésta no representó la ruptura definitiva del dominio colonial, pues la corona española no reconoció la independencia de Venezuela; ya que el general La Torre, continuó en armas en Coro, Puerto Cabello y Maracaibo. Finalmente vencido el 24 de junio de 1823, el último gobernador y Capitán General de Venezuela, General Francisco Tomás Morales, firmó el tratado de capitulación con las autoridades venezolanas.

La Batalla y el municipio Palavecino

En las preparaciones previas a esta batalla, conocida como la Campaña de Carabobo, Barquisimeto y el Estado Lara no fueron ajenas a ella, jugaron un papel destacado; ya que fue sitio de paso y concentración de tropas para su movilización a Carabobo. En Barquisimeto se reunieron los coroneles: Reyes Vargas, Juan Gómez, José de la Cruz Carillo, Rafael Urdaneta y Antonio Rangel.

El coronel José de la Cruz Carrillo, quien venía de Trujillo, llegó a Barquisimeto el 28 de mayo, donde se le unieron luego, las fuerzas del coronel Juan Gómez. (Bencomo Barrios, Héctor. Campaña de Carabobo, 1821. p. 82.)

La Revista Patria I Ciudad, señala que el General Rafael Urdaneta venía con sus tropas de una ofensiva para pacificar Coro, llegó a Carora el 8 de junio, y de allí se trasladó a Barquisimeto el día 13,  que ya había sido liberada de los realistas y ocupada por el coronel Reyes Vargas.  En esta ciudad, Urdaneta le entregó la división que comandaba, al  coronel Antonio Rangel, y allí: “… permaneció por algún tiempo enfermo, privándose de asistir como deseaba a la Batalla de Carabobo.” (p. 16).

Los coroneles Cruz Carrillo y Antonio Rangel habían recibido la instrucción por parte de Bolívar, el 11 de junio de 1821, de dejar en Barquisimeto, todos los enfermos, estropeados y cansados. (Memorias del General O`Leary. T. 18. p. 314-315) 

La finalidad de estas columnas o tropas, estacionadas en esta ciudad, ahora, todas bajo el mando de Cruz Carrillo, era liberar y controlar a San Felipe, para frenar el avance realista o su retirada hacia el occidente. Bolívar buscaba cercar las tropas realistas que estaban concentradas en Valencia. Como lo señala Bolívar: “… siendo el objeto de US., como he dicho, amenazar a Valencia y distraer la atención del enemigo por su espalda…” (Memorias del General O´Leary. T. 18. p. 327).

Héctor Bencomo Barrios, lo explica así: “La acción secundaria a cargo del coronel José de la Cruz Carrillo consistía en una marcha por Nirgua a San Felipe para amenazar a Valencia y obligar así a La Torre a enviar tropas en esa dirección…” (p. 130). Ésta fue una de las “maniobras de diversión”, lejos de la zona principal de operaciones, que contribuyó a dividir y debilitar el conglomerado del ejército realista, al impedir que el coronel Juan Tello uniese sus tropas a las de Miguel de La Torre.

Simón Bolívar entre 1820 y 1821, había dictado varias proclamas dirigidas a los soldados del ejército realista, para que abandonaran el apoyo a la monarquía y se incorporarán al Ejército Libertador, donde serían olvidadas y perdonadas todas sus acciones y se recibirían con el mismo grado que tenían.

El sacerdote sarareño, Andrés Torrellas, y el indio Reyes Vargas, abandonaron la causa realista se incorporaron al Ejercito Libertador; ofreciendo un significativo apoyo al proceso independentista, y también al proceso previo a la Batalla de Carabobo.  El Libertador, por su colaboración a favor de la república, le había otorgado a cada uno, la comandancia de una población.

Torrellas, fue nombrado Comandante de Sarare, el 28 de mayo de 1821 (Memorias del General O´Leary. Tomo 18. p. 283); y desde allí frenó el avance realista hacia el occidente, apoyando así, la estrategia de Bolívar. Es de recordar, que Sarare formó parte del municipio Palavecino hasta el año 1990. En oficio enviado por el Secretario de Bolívar, Pedro Briceño Méndez, el 17 de mayo de 1821, dice:

“Torrellas, á cuya obstinación en el partido español debió éste mucha parte de sus sucesos en las campañas de 1813 y 14, ha proclamado ahora la independencia en el pueblo de Sanare (sic Sarare) que  fue siempre su guarida. Allí se ha  levantado una fuerte guerrilla de caballería é infantería que observa constantemente á Araure y San Carlos y asegura nuestras comunicaciones con Barquisimeto, impidiendo que vayan a occidente partidas enemigas…” (Memorias del General O´Leary. Tomo 18. p. 253)

En 1822, el General Carlos Soublette, en la tercera ofensiva contra Coro, fue con el apoyo de Andrés Torrellas, cuando logró consolidar el control sobre esa ciudad, por lo que lo nombró Gobernador y Comandante de Armas de la Provincia de Coro.  

El coronel Reyes Vargas, venció al ejército enemigo en San Felipe, y luego entregó sus tropas en Barquisimeto al coronel Gómez, las cuales se trasladaron hacia Valencia; ya que el 11 de junio de 1821, se le informó a Reyes que: “E1 señor Coronel Vargas esta nombrado por S. E., Comandante de Carora y encargado de las operaciones por aquella parte contra las guerrillas para pacificar el territorio y asegurar la comunicación con Coro.” (Memorias del General O´Leary. Tomo 18. p. 316).


Fuentes consultadas
Ministerio de la Defensa. Memorias del General O´Leary. Tomo II.  1981.698 p. 
Bencomo Barrios, Héctor. Campaña de Carabobo, 1821. Caracas, 1971. 198 p.
Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. Gaceta de Caracas. 4 de julio de 1821. Tomo  IX

CorreodeLara

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