Los sacerdotes palavecinenses

Yolanda Aris
Cronista Oficial del municipio Palavecino

Dedicado al arzobispo de Calabozo, Manuel Felipe Díaz,
y a Juan Bautista Briceño,  párroco de la iglesia San Juan Bautista de Cabudare

La Parroquia Eclesiástica de Cabudare, fue decretada por el Gobernador del arzobispado, presbítero Manuel Vicente de Amaya, en un Auto o Resolución, dictado el 1º  de abril de 1818, dos meses después, del acto realizado el día 27 de enero de ese año, por el cual se  habían fijado los límites de esa parroquia a crear; fecha que dará origen al tercer y último poblamiento de esta ciudad. Por tal razón, queremos destacar algunos sacerdotes  nacidos en los espacios del municipio Palavecino


Templo San Juan Bautista de Cabudare. Foto Luis Perozo Padua. Enero 10 de 2012

No es de extrañar, que los sacerdotes, además de dedicarse a sus labores religiosas, su sensibilidad social los lleve a intervenir y fijar posición en los diferentes acontecimientos políticos y sociales que afecten a sus feligreses. Cabe resaltar, a nivel nacional, el destacado papel protagonizado en Caracas, por el Padre José Cortés de Madariaga, en los hechos relacionados con el proceso independentista, el 19 de abril de 1810; los estudiantes del Seminario de Caracas y su participación en la Batalla de la Victoria el 12 de febrero de 1814; y en Barquisimeto, el Padre Macario Yépez y su vinculación con la epidemia de  cólera y la Divina Pastora en 1856.

En el Municipio Palavecino, nacieron: José Antonio Ponte (1832-1883), sexto Arzobispo de Venezuela, el primero de origen criollo; Andrés Torrellas (1785-1864) sacerdote que participó en la lucha independista; Regino Aular (1838– 1897), Daniel Vizcaya (1848-1892) y Justo Pastor Almario (1860–1916), quienes desarrollaron importante labor para el progreso del país, desde diferentes cargos en los entes legislativos, a favor de la causa conservadora o liberal;  de los cuales haremos una breve reseña.

ANDRÉS TORRELLAS NEBRUS (1785 – 1864)

 José Ramón Brito, señala que nació en Chorobobo en 1780 y murió en Barquisimeto el 12 de diciembre de 1864 a los 84 años. Hijo del Comandante José Nicolás Torrellas y Rudecinda Nebrus. Fue Presbítero y Doctor en Teología y fue tío del Licenciado Andrés Guillermo Alvizu

Se desempeñó como sacerdote en San Miguel y Moroturo, en el municipio Urdaneta del estado Lara, y cuando inició la revolución del 19 de abril de 1810, sirvió como capellán, consejero y conocedor del territorio, al realista Domingo Monteverde en 1812, cuando comenzó la reconquista española de los espacios en manos de los patriotas. Torrellas y el indio Juan Reyes Vargas, acompañaron a Monteverde, en toda su campaña, y luego continuaron luchando hasta 1820, cuando ambos decidieron cambiar a favor de la causa independentista.

En 1818, Andrés Torrellas y el Alférez Real Juan José de Alvarado, representantes del sector realista, mediante designación del 31 de octubre y 8 de noviembre de 1817; fueron comisionados por el Gobernador del Arzobispado, Presbítero Manuel Vicente de Maya, para realizar la demarcación de los límites de la parroquia eclesiástica a crear en Cabudare. Efectuada su labor el 27 de enero de 1818, se dictó el decreto de creación de esta parroquia religiosa, lo que permitió  el poblamiento del pueblo en torno a la iglesia a construir.

Fue Coronel en la independencia, Gobernador y Comandante de Armas de la Provincia de Coro en 1822, Comandante Militar de Barquisimeto, Senador por la Provincia de Carabobo en 1831, y Presidente del Congreso Nacional. La mayor parte de su vida la dedicó a la actividad militar, renunció a sus privilegios  como sacerdote, los recuperó y más tarde se retiró de la vida pública.

JOSÉ ANTONIO PONTE SANCINENCA (1832–1883)

Nació en Cabudare el 16 de junio de 1832. Fueron sus padres: Juan Antonio Ponte Heredia y Encarnación Sancinenca.  Murió a los 51 años de un ataque cerebral el 6 de noviembre de 1883, después de dedicar 29 años al sacerdocio. Cursó estudios de Teología en Caracas, en el Seminario Tridentino,  se graduó de Doctor en Teología, el 10 de octubre de 1854 y al año siguiente, a los 22 años y con autorización del Papa, por ser menor de la edad requerida, se ordenó como sacerdote.

Además de sacerdote, participó en la actividad política y educativa. Estuvo en Cabudare, Carora, Caracas, El Tocuyo, Duaca, Valencia, Roma,  Santo Domingo y Puerto Rico. En 1855 el Arzobispo Silvestre Guevara y Lira, le asignó el vicerrectorado del Seminario Tridentino de Caracas y lo nombró Teniente Cura de la Catedral de esa ciudad.

José Antonio Ponte a los 26 años de edad,  fue electo Diputado por la Provincia de Barquisimeto y asistió a la Convención de Valencia en 1858, donde defendió los derechos de la Iglesia representando al grupo conservador; ya que los liberales propugnaban un movimiento laicista que planteaba la supeditación de la Iglesia frente al Estado. 

En 1869, José Antonio Ponte, fue nombrado Senador por Carabobo. Trabajó también como Profesor de la Universidad Central y del Seminario Tridentino.  En septiembre de 1869, acompañó como secretario privado, al Arzobispo Silvestre Guevara y Lira, a las conferencias del vigésimo Concilio Ecuménico Vaticano en Roma, convocado por Pio IX.

Entre el Arzobispo Silvestre Guevara y Lira y el Presidente Antonio Guzmán Blanco, se presentó un conflicto, en 1870, cuando Lira se negó a celebrar un Te Deum, (ceremonia religiosa de acción de gracias), para exaltar el triunfo militar de Guzmán Blanco, porque, habiendo pedido como condición, que el gobierno triunfante proclamara una amnistía general contra los partidarios del partido conservador derrotado, Guzmán Blanco no accedió; por lo que Lira fue expulsado del país, desterrados gran cantidad de religiosos,  y  el Estado, asumió el control que tenía la Iglesia.  

En 1874, fue desterrado José Antonio Ponte junto a otros religiosos a Puerto Rico, allí enfermó y  Guzmán Blanco le permitió regresar

La Santa Sede propuso que José Antonio Ponte asumiera el cargo de Arzobispo,  y Guzmán Blanco aceptó. Ponte pudo resolver las diferencias entre el Ilustre Americano y la Curia Romana, logrando se relajara la presión anti-eclesiástica.

José Antonio Ponte fue el sexto Arzobispo de Venezuela (1876-1883),  durante 7 años, hasta su muerte en 1883.  El primero, fue el Dr. Francisco de Ibarra en 1803, cuando la Bula del Papa Pio VII crea el Arzobispado de Caracas; el segundo fue el catalán Dr. Narciso Coll y Pratt en 1810; el tercero el Dr. Ramón Ignacio Méndez en 1827; el cuarto el Dr.  Ignacio Fernández Peña en 1842 y el quinto el Dr. Silvestre Guevara Lira en 1853. 

REGINO AULAR  (1838 – 1897)

El padre Regino Aular nació en Cabudare el 7 de septiembre de 1838. Hijo del comerciante Don Felipe Aular y de  doña María Ignacia Quero. Murió en Los Rastrojos el 12 de enero de 1897. Su hermano Felipe Aular también fue sacerdote, quien murió en 1918, también en Los Rastrojos.

Regino Aular, estuvo más de 20 años como párroco en la Iglesia de Los Rastrojos, y su mayor obra,  consistió en la edificación de esta iglesia gracias a sus esfuerzos.  Construyó también escuelas y se dedicó igualmente a la enseñanza de niños. En el pueblo de Los Rastrojos ocupó entre otros cargos políticos y sociales, la Presidencia de la Junta Comunal y la Presidencia de la Junta de Instrucción Pública

DANIEL VIZCAYA (1848 – 1892)

Nació en Cabudare el 26 de octubre de 1848.  Fueron sus padres Estanislao Vizcaya y Petronila Cortés. Murió en Caracas el 23 de febrero de 1892. Su vida se  desarrolló entre su  labor  como presbítero y como académico, fue filósofo y lingüista.  Fue designado párroco de varias iglesias, pero finalmente se trasladó a Caracas donde estuvo siempre cercano al también cabudareño, Arzobispo José Antonio Ponte.

Dos importantes reconocimientos recibió en su vida por su labor: el Papa León XIII, lo distinguió con el título de Misionero Apostólico. Fue miembro de número de la Academia Nacional de la Lengua. Fue el tercer venezolano que logró ingresar a la Academia de la Lengua Española; el primero fue Andrés Bello, y el segundo Rafael María Baralt.

JUSTO  PASTOR  ALMARIO (1860-1916)

La única información que tenemos sobre este sacerdote, la proporciona el historiador José Ramón Brito. (Sacerdotes nativos de Cabudare. El Impulso. 19 de junio 1981. p. A-2). Nació en Cabudare en 1860. Participó en diferentes contiendas  civiles y fue Jefe Civil de Los Rastrojos, abandonó la política para convertirse en sacerdote. Ejerció como párroco en Duaca, cura y vicario en Guanare y cura y párroco en la Iglesia Concepción de Barquisimeto, donde murió el 19 de mayo de 1916.

NESTOR ARRAIZ (1864-1926)

De igual manera, la única información, es la que proporciona el historiador José Ramón Brito. Nació en Cabudare el 10 de mayo de 1864, hijo de Marcos Arráiz y Rufa Soto. El General Ramón Calles Peraza, abuelo de José Ramón Brito, fue su padrino. Fue sacerdote, periodista, escritor y orador. Dirigió un periódico dominical en Barquisimeto denominado La Cruz, que difundía la doctrina católica. Murió desempeñando el cargo de Canónigo Magistral de  la Catedral de Barquisimeto, el 21 de junio de 1926.

LEONARDO CASTILLO (1830-1900) 

Los datos sobre este sacerdote los proporciona igualmente el historiador José Ramón Brito. Nació en Cocorotico, Municipio Palavecino en 1830, fue párroco de esta población por más de 40 años. Hijo natural de Isidora Castillo. Murió en Barquisimeto en febrero  de 1900.

Este historiador menciona también, al sacerdote cabudareño, Andrés Marrufo, de quien no proporciona mayor información. Estos, constituyen un grupo de palavecinenses que desde el sacerdocio católico, contribuyeron con al engrandecimiento de su terruño natal y con el país. Algunos de ellos han sido reconocidos al convertirlos en epónimos de instituciones educativas, calles y  avenidas.

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