La “reina pepiada” fue bautizada en honor a Miss Mundo

 

La arepa venezolana se puede rellenar con cualquier ingrediente o con diversas mezclas o combinaciones pero la más famosa es la “reina pepiada”, preparada con pollo y aguacate en delicioso como dinámico dúo.

Recuerdo que hace unos cuantos años en Caracas, al final de Quebrada Honda, en una esquina cercana a la CTV hubo una arepera famosa llamada “El Mombino” donde era el plato más cotizado por su sabrosura.

Hay varias versiones sobre el origen del nombre y creo la más acertada la del blog de Gisele aunque discrepo en dos detalles, al final intrascendentes.

La arepa Reina Pepiada es la más sabrosa de toda la gran variedad que existen

Dice que el creador de esta famosa arepa fue un señor de nombre Heriberto Álvarez de más de 80 años proveniente de Las Araujas, en el estado Trujillo, pues bien escuché que el mencionado señor era caroreño. Muy cierta la historia según las fuentes, el señor Álvarez supuestamente tenía con su familia un negocio de comidas en los alrededores de la plaza Venezuela, pero otros aseguran que la historia ocurrió en el restaurant “Álvarez” en el centro de Caracas, por los lados de la esquina de Veroes.

Lo que sí es muy cierto es que por casualidad el papá de la Miss Mundo 1955, la bella caraqueña Susana Duijm entró al negocio y encontró en un trono a una niña con corona y vestuario igual al de la reina mundial de la belleza y al preguntar le dijeron que era en honor a Susana y al instante se identificó como el padre de la soberana y me lo contó ella misma cuando trabajamos juntos en Venezolana de Televisión, aquel Canal 8 distinto al panfleto barato de la revolución “bonita”.

Susana Duijm, Miss Mundo 1955

De inmediato lo invitaron a traerla y como Susana era la más sencilla y humilde de las reinas de belleza fue con su papá al negocio donde le ofrecieron la especialidad de la casa: una arepa con una deliciosa combinación de aguacate con pollo y mayonesa.

En esa época estaban de moda los trajes de lunares de distintos tamaños, vainas de la moda femenina y Susana llevaba un traje de grandes lunares y al preguntar el nombre de la suculencia le dijeron que no tenía nombre y al ocurrente Álvarez se le iluminó el semblante y la bautizó de inmediato en honor a Susana y su traje de pepas: “Reina Pepiada” se llama por ti, que eres una reina pepiada y entre risas y aplausos así se quedó para siempre.

Me gusta la preparación de Gisele con quien coincido en casi todo y la muestra en su sitio https://www.lacocinadegisele.com/reina-pepiada/

No soy chef sino un aficionado a la cocina y donde difiero de esta famosa señora es que no me gusta licuar los productos que preparo y en este caso trituro con un tenedor los aguacates para mezclarlos con el ajo, el aceite, la pimienta y la sal, preparación a la que agrego un poco de queso rallado para darle consistencia.

También para mi gusto prefiero la arepa asada y muy tostada como escenario para tan suculenta y rica combinación.

El pollo para la pepiada me gusta muy mechadito en tiritas cortas y acompañarla con una taza de café con leche aunque la “reina pepiada” es tan especial que la prefiero con una espumosa bien fría, aunque sea en el desayuno, porque además esta delicia de la gastronomía venezolana se puede comer a cualquier hora, como lo hacían los trasnochadores en la esquina del “Mombino”, en la Caracas que se fue, la que nos robaron, llamada entonces “La sucursal del cielo”. Buen provecho.

POR Juan José Peralta

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